Enrique Krauze platicó con CONECTA, en el marco de su visita al Tec, como parte de los diálogos Inspirar para Transformar del 80 aniversario de la institución
Por Luis Mario García | CONECTA Campus Mty | Jorge Emilio Pérez | Alumno periodismo - 03/05/2023 Fotos UDELL JIMENEZ

Rodeado de letras y libros en un espacio del Tec de Monterrey campus Monterrey, Enrique Krauze sonríe. 

A casi mil kilómetros del Parque México, en la Ciudad de México, el escritor e historiador mexicano recuerda su niñez y cómo en ese emblemático lugar de la colonia Condesa inició su caminar intelectual.

Allí, entre jardines, fuentes, estanques, fresnos y cedros, es  de donde comenzó su amor por las ideas y la historia, de la mano de su abuelo paterno.

“He tenido la gran fortuna de haber tenido a los abuelos que tuve, que me guiaron”, comparte.

En entrevista con CONECTA, desmenuza su biografía y cuenta los detalles detrás de su reciente libro autobiográfico: Spinoza en el Parque México.

 

Enrique Krauze, historiador, en el campus Monterrey.

 

Los abuelos y el despertar intelectual

“Este libro es una autobiografía intelectual”, dice Krauze, de 75 años. 

Añade que espera pronto escribir la segunda parte de su autobiografía, centrada ahora en los debates intelectuales de los últimos 40 años en México y Latinoamérica. 

Pero, ahora, se trata de su niñez, su juventud, su búsqueda de conocimiento. 

Krauze cuenta que comenzó su viaje intelectual caminando al lado de su maestro: su abuelo.

Allí en los pasillos y jardines del Parque México, su abuelo le presentó a Spinoza y, desde entonces, este autor se volvió crucial en su vida, con su convicción clara sobre el valor de la libertad. 

Su abuelo Saúl era un culto sastre polaco y gran lector que emigró a México por el acoso antisemita de los años 20 del siglo pasado. 

Ya en México, cuenta Krauze, se enamoró del país y decidió quedarse aquí.

Cada domingo, la familia de Krauze se reunía en el Parque México y allí le hablaba de literatura, política e historia.

Ahora, con este libro, el escritor e historiador mexicano, asegura que pudo entender y valorar mejor su camino. 

Fue un alivio porque pude comprender algunas cosas mejor, haciendo ese balance de la vida y pude dejar constancia de mi gratitud a tantas figuras fundamentales en mi vida”.

Recuerda ese legado formativo de sus abuelos y también el de los mentores intelectuales que también lo guiaron en su juventud.

"Tuve los abuelos simbólicos en los grandes intelectuales mexicanos que yo admiraba de joven y que fueron para mí una estrella de orientación”.

Octavio Paz, Gabriel Zaid y Gabriel Cosío Villegas son algunos de los que menciona e identifica como mentores a quienes pudo acompañar y de quienes aprendió. 

También, recuerda la influencia de escritores como Borges, Gabriel Infante, Vargas Llosa, así como otros más que los conoció, dice, de la mejor forma, leyéndolos.

He tenido una gran fortuna de haber tenido a los abuelos que tuve, que me guiaron".

 

Enrique Krauze, historiador, en el campus Monterrey.

 

El legado de Spinoza

En su caminar intelectual, Krauze afirma haberse desencantado de los intentos de implementaciones prácticas del socialismo.

Y aunque sabe que en su fama pública se le percibe como alguien alejado de la izquierda, asegura que él se sigue sintiendo cercano a principios que de joven admiraba en el socialismo o anarquismo. 

En esencia, opina, había una intención de búsqueda de fin común.

Creo que originalmente el socialismo y el anarquismo estaban en la idea de una pequeña comunidad, de una fraternidad, de un nosotros, abunda.

Incluso, responde porqué, en su opinión, Baruch Spinoza, el filósofo de Países Bajos que su abuelo le enseñaba mientras recorrían el Parque México, es un pensador tan admirado en el pensamiento liberal como en el pensamiento socialista de Marx.

Los liberales ven en Spinoza su defensa de la libertad de pensamiento, de creencias, mientras que Marx, por ejemplo, admiraba su filosofía natural, que hay que estudiar las leyes naturales y tratar de entenderlas mediante la razón, apunta Krauze.

Yo soy hasta cierto punto un racionalista, no se puede decir que soy irracionalista, y soy un liberal. Entonces entiendo esa identificación, y por eso creo que es vigente, pero lo más vigente de Spinoza son esas dos caras.

La búsqueda de una comprensión del universo, de la naturaleza, que es la esencia del trabajo científico y, por otro lado, la chispa de la libertad, defender la libertad a toda costa”.

“Esas dos facetas son irrenunciables”, abunda. “Por eso y muchas otras razones lo puse en el título”. El libro se llama Spinoza en el Parque México.

 

 

La influencia de Octavio Paz

Krauze elogia el amor por México y el trabajo cultural de Octavio Paz con las revistas Plural y Vuelta.

Paz no tenía ninguna necesidad económica de fundar una revista. Podría haberse dedicado a dar clases en Harvard, Cambridge y ya.

Pero se sintió responsable de su país, de hacer algo por México en el ámbito que le tocaba. Entonces hicimos esa revista, Vuelta”, señala.

Krauze trabajó de cerca con Paz en "Vuelta", donde fue secretario de redacción de 1977 a 1981 y subdirector de 1981 a 1996.

No por una necesidad, no por una chamba, sino por una pasión de libertad y una pasión cultural, literaria y crítica en México.

También, a pregunta expresa, sobre los desencuentros de Paz con la izquierda, recuerda que cuando Paz realizó criticó las dictaduras de izquierda provocó el abandono de muchos de sus allegados.

Es un hombre que hasta los 60 años ve de frente el horror de la Unión Soviética, y entonces dice ‘me siento culpable de haber acompañado todo esto durante tantos años’.

Esa crítica no es la de un reaccionario, ni de Milton Friedman, ni de un neoliberal, de un ‘Chicago Boy’. Octavio Paz era todo lo contrario a eso. Era la crítica de un socialista autocrítico y liberal”, indica.

Paradójicamente, opina Krauze, los miembros de la generación que atacaron a Paz en la década de los 80 y los 90 hoy se encuentran en la posición que él tenía.

 

 

 

 

Cossío Villegas, Zaid y la inspiración de Krauze

Krauze recuerda que Daniel Cossío Villegas tenía más o menos la edad que él tiene ahora, cuando él, de 21 años, tuvo sus primeros acercamientos con él.

Recuerda que, generoso, Cossío Villegas platicaba con él, respondía sus preguntas y le mostraba su oficio de historiador y crítico. 

El también autor de libros como La Presidencia Imperial, México: biografía del poder, De héroes y mitos y Caras de la historia afirma que la vida de Cossío Villegas también le inspiró.

Vi actuar en la vida pública a Daniel Cosío Villegas como un crítico del poder, un excelente ensayista, un historiador tan profundo, un buen empresario cultural, fundador del Fondo de Cultura Económica. Él tenía muchas casacas, como él decía”.

De Gabriel Zaid, resalta que es egresado del Tec de Monterrey, y que, antes de ser un destacado escritor, estudió ingeniería, al igual que él. Zaid se graduó como ingeniero mecánico administrador en el Tec; y Krauze, como ingeniero industrial en la UNAM.

 

Escribí de esas vidas un poco por la admiración y por la idea de buscar el modo de emularlos a mi manera".

 

Destaca también el papel de empresario de Zaid, afirmando que eso le ayudó a entender movimientos políticos y económicos de otra manera.

Gabriel Zaid, que también fue empresario, ingeniero industrial y empresario, me dijo ‘todos los que escriben son especialistas en movimiento obrero que nunca han visto a un obrero’. Yo sí los conocí, cientos de obreros”, dice.

El propio Krauze recuerda que él mismo también, como hijo del dueño de una imprenta, pudo conocer de primera mano y muy joven los retos de la vida empresarial.

Estoy orgullosísimo de haber sido empresario en esas fábricas, lo que aprendí ahí de tratar con proveedores, con obreros, con ventas, finanzas, etc.”.

Años después, como Octavio Paz, con el emprendimiento en revistas culturales, Krauze iniciaría también su faceta de empresario en la rama cultural, con la Editorial Clio. 

Al final, asegura Krauze, en su vida, este libro representó una reflexión sobre su caminar intelectual y un homenaje a quien lo inspiró en su propia senda.

Escribí de esas vidas un poco por la admiración y por la idea de buscar el modo de emularlos a mi manera. No se puede copiar una vida. Pero sí, tratar de emularlos a mi manera. Y he tratado de hacerlo”, sostiene.

 

Opinión sobre el Tec de Monterrey

Al final de la entrevista, Krauze comparte también un mensaje de felicitación por el 80 aniversario del Tecnológico de Monterrey.

“El Tec de Monterrey es un orgullo de México. Es una parte central de la construcción de México.

“En México, estamos acostumbrados a celebrar y a recordar las fechas violentas: 20 de noviembre, la Revolución; 16 de septiembre, la Independencia; 5 de mayo, la batalla contra el ejército invasor francés.

“En México, debemos acostumbrarnos ahora a conmemorar las fechas constructivas, creativas, y el 6 de septiembre de 2023 conmemoramos el 80 aniversario de la fundación del Tec de Monterrey. 

Ha sido fundamental en la ciencia, la industria, la técnica y las humanidades. Muchas felicidades a la comunidad del Tec”.

 

Inspirar para transformar

Krauze estuvo en el campus Monterrey el pasado 26 de abril para participar en la serie diálogos Inspirar para transformar” como parte de las celebraciones del 80 aniversario del Tec.

En el espacio, Krauze dialogó con el caricaturista político Paco Calderón sobre su libro Spinoza en el Parque México y también respondió preguntas de estudiantes.

Para celebrar los 80 años el Tecnológico de Monterrey ofrecerá durante el 2023 este ciclo de charlas y conferencias con reconocidos líderes nacionales e internacionales.

 

 

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