¿Cuál es el momento ideal para hacer mi testamento? ¿Debo tener muchos bienes para dejarlos atestados? ¿No basta con dejarlo escrito y guardado en un lugar seguro?
Hacer tu testamento es un acto de responsabilidad que asegura que tu patrimonio, sea grande o pequeño, quede en las manos correctas, evitando problemas legales a tus seres más cercanos, asegura Angélica López, maestra en Gestión Pública con más de 20 años de experiencia en temas de gobierno abierto y participación ciudadana, y directora de la escuela de Ciencias Sociales y Gobierno en el Tec campus Sonora Norte.
López explica que este acto es más sencillo de lo que muchas personas creen. Además, aconseja hacerlo durante septiembre, ya que del 1 al 30 de este mes muchas notarías ofrecen diversas facilidades como parte de la campaña Septiembre, mes del testamento.
¿Quieres hacer tu testamento y no sabes por dónde empezar? Aquí te explicamos:
- ¿Qué es el mes del testamento?
- ¿Cómo hacer un testamento?
- ¿Quién puede hacer un testamento?
- ¿Qué pasa si una persona muere sin testamento?
1. ¿Qué es el mes del testamento?
Desde 2003, la secretaría de gobernación y el Colegio Nacional de Notarios de México creo la iniciativa Septiembre, mes del testamento para fomentar la cultura testamentaria entre los mexicanos.
“Se convierte entonces en una oportunidad importante que hace factible que una persona que tenga bienes, pueda testarlos”, explica López.
Durante este mes, notarías de todo el país ofrecen beneficios como asesorías gratuitas, horarios de atención extendidos y reducción de costos en honorarios por el trámite, los cuales pueden variar según el estado donde se realize.
2. ¿Cómo hacer un testamento?
Antes de hacer un testamento, aclara López, es importante conocer las diferencias entre los tipos de documentos que puedes crear, resaltando el testamento público abierto y testamento ológrafo como los más comunes entre la población.
El testamento ológrafo es el que escribe el testador (quien hace el testamento) de su propia mano.
“Lo importante de éste es que no solo escribirlo y guardarlo, sino que se debe llevar a una notaría para que quede registrado”, enfatiza la abogada. De esta manera, cuando la persona fallece el testamento que escribió a mano existe en el registro oficial.
El problema con este tipo de testamento, objeta López, es que a veces puede haber fallas, omisiones y errores formales en la forma en que está redactado, lo cual puede causar problemas a la hora de hacerlo efectivo si no queda claro o hay formas diferentes de interpreta lo que quiso decir el testador.
"Hacer el testamento [...] es decidir con libertad, proteger tu patrimonio y darle certeza a quienes se van a quedar después de ti".
“El testamento público abierto, que se realiza ante un notario público, es el que más se beneficia de las facilidades otorgadas en septiembre”, comenta.
Según la profesora, esta es una forma muy sencilla y segura con la cual la persona comunica claramente su voluntad.
Para realizarlo, basta presentarse ante un notario, quien redacta las cláusulas de información según la voluntad de la persona, las lee junto con él o ella, las verifica y, de conformidad con el testador, cumple las formalidades legales.
“La ventaja principal es que queda registrado y que se realiza bajo asesoría jurídica profesional en el momento que se lleva a cabo, para poder guiar a la persona y que su voluntad se manifieste de forma adecuada”, apunta López.
3. ¿Quién puede hacer un testamento?
En México, cualquier persona a partir de los 16 años puede hacer un testamento, explica la experta, siempre y cuando esté en pleno uso de sus facultades mentales y exprese su voluntad de forma libre, sin ningún tipo de presión.
López indica que “no tienes que ser una persona con grandes fortunas para hacer tu testamento”. Desde el momento en que una persona tiene bienes, como por ejemplo cuentas bancarias, un auto o inmuebles, se vuelve importante dejar en claro hacia quién van esos bienes en caso de su fallecimiento.
“Lo más importante es saber que el testamento es a voluntad. O sea, tú decides quién se va a quedar con ese bien”, recalca.
Además, aclara que el testamento es revocable. Es decir, en cualquier momento puedes modificar lo que dejaste, cambiar los herederos, agregar o quitar bienes, etcétera.
"Siempre es buen momento para hacer nuestro testamento".
4. ¿Qué pasa si una persona muere sin testamento?
López considera que en es importante crear una cultura de planeación de la sucesión de nuestros bienes como medida en general, y no sólo cuando pensamos que estamos próximos a fallecer.
“Existe la creencia en ocasiones de que, si me muero, se las arreglan ellos. Y la realidad es que esto provoca otro conflicto serio porque una persona que fallece sin testamento provoca un juicio sucesorio”, explica.
Esto implica un proceso más largo para establecer quiénes serán los herederos y en qué proporción, añade López, el cual puede generar gastos elevados, pérdida de tiempo e incluso conflictos entre aquellas personas que consideren tener derecho a recibir los bienes.
“Yo creo que siempre es buen momento para hacer nuestro testamento, y debemos ser conscientes de que nuestro dinero y nuestro patrimonio va a tener eco en la generación que dejemos atrás y hay que dejar bien establecido nuestro derecho de decir a quién se lo vamos a dejar.
“Porque ojo, hacer el testamento no es prepararte para morir; es ejercer que estás en plena capacidad de decidir con libertad, de proteger tu patrimonio y darle certeza a quienes se van a quedar después de ti”, concluye.
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