¿Qué hacer cuando el miedo aparece justo antes de dar el siguiente paso? Para Patricia Guerra, nadadora de aguas abiertas y conferencista motivacional, la respuesta está en reconocer que muchas de las barreras que enfrentamos no están afuera, sino dentro de nosotros mismos.
Durante su visita a campus Santa Fe compartió con estudiantes algunas de las experiencias y aprendizajes que le han permitido enfrentar retos deportivos y personales, desde cruzar el Canal de la Mancha hasta romper un récord mundial en el Estrecho de Gibraltar.
Guerra habló de sueños, miedos, dar el primer paso y salir del común denominador como elementos para alcanzar las metas propuestas.
Así lo expuso durante su participación en la serie de charlas Historias que Transforman, que conmemoran los 50 años del Tec de Monterrey en la Ciudad de México.
Durante la presentación de la nadadora, Benito Mirón, director de Campus Santa Fe, destacó que alcanzar una meta también implica pensar en lo que puede construirse a partir de ella:
“El éxito no solamente consiste en imaginarnos hasta dónde podemos llegar, sino qué podemos hacer y qué debemos hacer cuando lleguemos ahí” declaró.
Como parte de Historias que Transforman, Guerra compartió con estudiantes algunos de los aprendizajes que ha construido a lo largo de su trayectoria y los invitó a reflexionar sobre los retos que enfrentan al perseguir sus propias metas.
1. Convierte tu sueño en un proyecto de vida
Para Guerra, tener un sueño es apenas el primer paso. La diferencia está en convertirlo en un objetivo que pueda trabajarse todos los días.
Ella misma tenía 15 años cuando se propuso cruzar el Canal de la Mancha. Pasaron 17 años antes de que pudiera hacerlo realidad, pero mantuvo ese objetivo presente hasta conseguirlo.
“Los sueños son proyectos de vida. Y cuando logras hacer de tu sueño un proyecto de vida, es cuando empiezas a encontrar los motivos y las razones para demostrar todos los días que sí eres capaz”, comentó Guerra.
De acuerdo con la nadadora, este aprendizaje puede trasladarse a cualquier ámbito: desde un proyecto profesional o académico hasta una meta personal. La clave, explicó, está en convertir aquello que se desea en un propósito por el que se pueda trabajar de manera constante.
2. No dejes que el miedo decida por ti
Uno de los principales aprendizajes de su trayectoria surgió después de un accidente durante un intento por cruzar el Estrecho de Magallanes.
En 2013, un banco de toninas la golpeó a pocos metros de llegar a la meta y le provocó fracturas en varias vértebras. Al regresar a México recibió un diagnóstico que le daba 30% de probabilidades de volver a caminar.
La experiencia la llevó a replantearse la manera en que enfrentaba los obstáculos y a reconocer que muchas de las batallas más importantes ocurren en el interior de cada persona.
Para Guerra, enfrentar el miedo no significa esperar a que desaparezca, sino aprender a avanzar a pesar de él.
3. Atrévete a salir del “común denominador”
Durante su conferencia, Guerra también invitó a los estudiantes a cuestionar aquello que consideran posible y a no limitar sus aspiraciones por las expectativas de otras personas.
Salir del “común denominador”, comentó, implica atreverse a perseguir objetivos propios y construir un camino que tenga sentido para cada persona.
Dijo que este mensaje puede aplicarse tanto a la vida profesional como a la universitaria: elegir un camino distinto, desarrollar un talento, buscar nuevas oportunidades o comenzar un proyecto que inicialmente parezca difícil.
4. Da un paso más allá de tu límite
Para Patricia Guerra, superar un límite no siempre significa realizar un cambio radical. A veces comienza con algo mucho más pequeño: atreverse a dar un paso adicional.
La atleta utilizó esta idea para explicar que los grandes resultados se construyen a partir de pequeñas decisiones que permiten avanzar, incluso cuando todavía existe incertidumbre sobre el resultado.
“Rompe la barrera. Es cuestión de un segundo: pasar de las cuatro horas a las cuatro y una, y escribir una historia diferente” expresó Patricia.
La invitación para los estudiantes fue trasladar esta idea a sus propios proyectos: identificar cuál es ese siguiente paso que pueden dar y comenzar a trabajar en él, aunque todavía no tengan certeza de hasta dónde podrán llegar.
“Rompe la barrera. Es cuestión de un segundo: pasar de las cuatro horas a las cuatro y una, y escribir una historia diferente."
5. Rodéate de personas y construye comunidad
Otro de los mensajes que Guerra dejó a los estudiantes fue la importancia de trabajar en equipo y reconocer el valor de la comunidad.
Aunque algunos de sus retos deportivos han sido individuales, su trayectoria también ha requerido del acompañamiento de equipos y personas que han hecho posible cada proyecto.
El acompañamiento de otras personas, la colaboración y la disposición para aprender de distintas perspectivas también pueden convertirse en herramientas para superar obstáculos.
Al cerrar su participación en Historias que transforman, invitó a los jóvenes a trabajar en equipo, sentirse orgullosos de formar parte de su comunidad y, sobre todo, no dormir sin un sueño ni levantarse sin un motivo.
Porque, desde su perspectiva, superar una barrera puede comenzar con algo tan sencillo como decidir dar un paso más.
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