El equipo de Tec SLP fue el único en descifrar el 100% de los códigos y completar la pista de competencia
Por Dessire Wong | Campus San Luis Potosí - 24/06/2026 Fotos Cortesía: Valentina Acosta, Gemini
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Valentina Acosta y Christopher Remes, estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica en el Tec de Monterrey campus San Luis Potosí, obtuvieron el primer lugar en el Autonomous Mechatronics Grand Prix (AMGP), celebrado en campus Ciudad de México.  

Los integrantes del grupo estudiantil Drone 4 All lograron que su dron cumpliera con todos los retos de la pista, convirtiéndose en el único equipo en completar el desafío en su totalidad.  

En la competencia participaron múltiples delegaciones de los campus Hidalgo y Querétaro en categorías simultáneas de robots autónomos y teleoperados. 

“Lo que más me hace feliz es que la pista tenía nueve figuras y logramos leer todos los códigos. No fue que fuimos los mejores, sino que cumplimos al 100% con el reto de la competencia”, compartió Valentina, quien cursa el sexto semestre.  

 

Valentina Acosta y Christopher Remes muestran el reconocimiento obtenido en el Autonomous Mecatronics Grand Prix.
Valentina Acosta y Christopher Remes con el reconocimiento obtenido en el Grand Prix | Fotografía cortesía: Valentina Acosta

 

Retos de una categoría inédita 

La participación de los estudiantes se dio en la categoría de drones autónomos, donde programaron el dispositivo para detectar y seguir códigos llamados April tags, similares a códigos QR, y completar una rutina sin intervención humana. 

Al ser una categoría nueva en el torneo, el equipo enfrentó el diseño de la estrategia sin referencias previas.  

“Era 100% por nuestra cuenta, teníamos que averiguar cómo sacar adelante el programa. Estoy muy orgullosa del equipo que tenemos y de que lo pudimos sacar adelante”, explicó la estudiante. 

Acosta explicó que el reto principal que se les presentó fue adaptar el dron a las condiciones de la pista, la cual no conocían previamente: “Llegando allá tuvimos que calibrar todo: color, tamaño y tipo de piso. Incluso el sensor del dron no detectaba bien la lona y los organizadores terminaron cambiando la pista”, compartió. 

 

"No fue que fuimos los mejores, sino que cumplimos al 100% con el reto de la competencia”.

 

Trabajo en equipo, clave del éxito 

El equipo trabajó durante semanas previas en la programación de los drones con herramientas como Python y librerías como OpenCV para la visión por computadora.  

Para optimizar el rendimiento, los integrantes dividieron las tareas basadas en las fortalezas de cada uno: Acosta se enfocó en el sistema de cámaras y detección, mientras que Remes se enfocó en el control de vuelo. 

“Cada uno empieza su trabajo y cualquier duda la discutimos entre nosotros. Siempre es muy bueno tener el apoyo del equipo”, señaló Acosta. Esa dinámica les permitió combinar esfuerzos para asegurar que el dron funcionara correctamente durante la competencia.  

Valentina compartió que la preparación rumbo a la competencia fue una experiencia marcada por el trabajo en equipo y la pasión compartida.  

Además, su camino se caracterizó por reuniones después de clases y largas jornadas nocturnas los días previos a la competencia en donde se hacían pruebas constantes.  

“Nos quedamos toda la noche trabajando, apenas dormimos una hora antes de la competencia, pero funcionó”, recordó. 

 

“Esa experiencia de resolver problemas sin apoyo externo nos permitió aprender a trabajar bajo presión y llegar con más seguridad a nuestras actividades”. 

 

De la teoría a la práctica 

La resolución de problemas requirió la aplicación directa de los conocimientos adquiridos en las unidades de formación de la carrera.  

La estudiante detalló que en una materia aprendieron a trabajar con sensores y a corregir errores en el movimiento de un robot, conocimientos que posteriormente trasladaron al dron. 

“Lo que vimos en clase nos dio la base teórica, pero aplicarlo ya fue 100% por nuestra cuenta”, comentó. 

Esta práctica constante le permitió generar experiencia y resolver problemas sin apoyo externo, lo que fortaleció su capacidad de análisis, pensamiento crítico y adaptación. 

“Además, esa experiencia de resolver problemas sin apoyo externo nos permitió aprender a trabajar bajo presión y llegar con más seguridad a nuestras actividades académicas”,  agregó la estudiante de ingeniería. 

 

Delegación del Tec SLP celebra su participación y reconocimiento en la competencia nacional de drones autónomos AMGP
Delegación del Tec SLP celebra su participación y reconocimiento en la competencia de drones autónomos | Fotografía cortesía: Valentina Acosta

 

Para Valentina, este triunfo significó cerrar de manera gratificante su etapa en el grupo estudiantil antes de partir a un intercambio académico.  

“Me siento satisfecha de que pude lograr lo que quería y más confianza en mis habilidades. Fue un cierre bonito de esta etapa de competencias”, expresó. 

Finalmente, dejó un mensaje para quienes apenas comienzan en proyectos académicos: 

“Es muy importante hacer las cosas por gusto, por realmente disfrutarlas. Si no lo disfrutas y no lo haces también por aprender, no tiene mucho sentido”. 

 

 

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