Juan Pablo Estrada tenía 13 años cuando comenzó a aprender de manufactura junto a su padre, años después, convirtió esa experiencia en Radii, startup que conecta la capacidad manufacturera de México con grandes empresas mediante tecnología e inteligencia artificial.
Hoy, el EXATEC de Ingeniería Mecánica del Tec campus Querétaro, fundador y CEO de Radii, suma dos reconocimientos: fue nombrado Emprendedor del Año 2025 por el Gobierno del Estado de Querétaro y forma parte de Forbes 30 Under 30 México 2026.
Pero antes de los reconocimientos hubo negativas: su primer cliente rechazó siete veces su propuesta antes de aceptar trabajar con Radii.
“En esto de emprender gana quien es constante, no quien llega primero. Es un maratón; es el que no se rinde, sigue intentando y es constante”, afirmó el egresado.
Ahora, desde Querétaro, busca llevar esa visión más lejos: impulsar la manufactura mexicana con tecnología y demostrar que desde México se pueden construir empresas con alcance global.
De aprender manufactura a construir Radii
Mucho antes de fundar una empresa tecnológica, Juan Pablo conoció la manufactura desde dentro, a los 13 años comenzó a trabajar junto a su padre, fundador de una empresa del sector, una experiencia que en ese momento no siempre disfrutó.
Mientras sus amigos vivían una adolescencia distinta, él enfrentaba las exigencias del trabajo. Incluso recuerda haber llegado con su madre para decirle que no quería volver a trabajar con su padre.
“Yo veía a mis amigos y el contexto era muy diferente del que ellos estaban viviendo al que yo estaba viviendo. Esa era la principal frustración, pero cuando fui creciendo me di cuenta de que amo lo que hago”, recordó.
Con el tiempo, dice, entendió la oportunidad que tenía frente a él y encontró en aquella experiencia una de las bases de su manera de emprender: trabajar con una visión, mantener la constancia y continuar aun cuando los resultados no llegan inmediatamente.
“Lo que más aprendí en ese momento fue el hambre. Darme cuenta de que con trabajo duro se pueden lograr las cosas. La única forma de salir adelante, de avanzar, de progresar es tener una visión y trabajar todos los días para eso”, señaló el queretano.
Su camino, sin embargo, no comenzó con Radii. Antes creó dos empresas que no resultaron económicamente viables, con Radii enfrentó después ocho meses sin ventas y sin recibir sueldo antes de conseguir que el proyecto comenzara a avanzar.
“Radii es la tercera empresa que intenté. Tuve dos fracasos, dos empresas que no funcionaron, que quebramos. Después, otros ocho meses de no recibir sueldo, de no vender nada”, comentó.
De emprender en Querétaro a Forbes 30 Under 30
En 2026, la trayectoria de Estrada llegó a Forbes 30 Under 30 México, lista que reconoce a jóvenes menores de 30 años en distintas áreas, el nombramiento se sumó al reconocimiento como Emprendedor del Año 2025, entregado por el Gobierno del Estado de Querétaro.
Para Estrada, ambos reconocimientos tienen detrás un trabajo que trasciende a su fundador. Radii fue construida junto con César Aranda, su socio y cofundador, y un equipo que ha acompañado el crecimiento del proyecto.
“Obviamente yo recibo los premios porque soy emprendedor y me toca hacer esta parte de relaciones públicas, pero todo es un trabajo en equipo”, afirmó.
Ese equipo también ha atravesado los momentos de incertidumbre de construir una empresa dentro de una industria en la que, explica Estrada, ganarse la confianza de grandes compradores puede ser uno de los primeros obstáculos.
“Hemos tenido más días malos que buenos. Generalmente son ocho días de problemas por uno bueno. En esos momentos hay muchas dudas, si hace sentido o no hace sentido”, compartió.
Una muestra llegó con su primer cliente. Estrada recuerda que tuvieron que escuchar siete negativas antes de obtener la respuesta que necesitaban para comenzar a validar su propuesta.
“Nuestro primer cliente nos dijo siete veces que no. Hoy tenemos contratos de miles de dólares con ellos. Nosotros sabíamos que íbamos a recibir muchos ‘no’, pero con un ‘sí’ era suficiente para seguir”, señaló.
IA para llevar más manufactura a México
Radii nació para resolver un problema que Juan Pablo había conocido desde dentro: comprar manufactura puede implicar identificar quién puede fabricar una pieza, conocer sus capacidades, evaluar al proveedor, comparar condiciones y dar seguimiento a la producción.
La startup busca simplificar ese proceso mediante una plataforma que utiliza herramientas de inteligencia artificial y una red de manufactura auditada para conectar a grandes compañías de industrias como la automotriz, aeroespacial y petrolera con proveedores capaces de producir lo que necesitan.
“Con tecnología e inteligencia artificial damos certeza a los clientes para que puedan comprar manufactura y recibirla a través de Radii con tiempo, calidad y precio de entrega”, explicó.
Para Juan Pablo, México ya cuenta con capacidad industrial; el desafío está en generar infraestructura que permita identificarla, clasificarla y conectarla eficientemente con empresas que buscan proveedores.
“Encontrar proveedores es difícil, auditarlos es difícil, entender qué pueden fabricar es difícil, encontrar el mejor precio y calidad es difícil. Hay mucha capacidad, pero no se puede aprovechar porque no hay infraestructura”, explicó.
Radii clasifica, audita y digitaliza a sus socios manufactureros para que, cuando una empresa requiere producción, la plataforma pueda identificar qué proveedor tiene las capacidades para realizarla.
De acuerdo con Estrada, durante 2026 Radii ha canalizado más de 20 millones de pesos en proyectos de manufactura que podían realizarse fuera del país hacia capacidad productiva disponible en México.
“Buscamos potencializar la manufactura mexicana al mundo. Y no solo la manufactura, también la tecnología”
De Querétaro para competir globalmente
Juan Pablo es originario de Querétaro, vivió parte de su infancia en San Juan del Río y posteriormente estudió Ingeniería Mecánica en el Tec campus Querétaro, hoy Radii mantiene también sus oficinas en San Juan del Río.
Desde ahí, su objetivo apunta fuera de las fronteras mexicanas. Para el emprendedor, uno de los cambios necesarios es que más empresas nacionales se planteen desde su origen la posibilidad de competir internacionalmente.
“Tenemos que cambiar la mentalidad: darnos cuenta de que sí podemos hacer cosas globales, de que sí podemos ser una empresa latinoamericana líder en manufactura digital, de que sí podemos hacer algo global desde México”, aseguró.
Su meta para Radii es convertirse en un actor relevante primero en México y después en Estados Unidos, utilizando el conocimiento manufacturero que el equipo ha desarrollado para construir tecnología desde el país.
“Somos una empresa queretana, de fundadores mexicanos, que buscamos tener un impacto global. Para poder ser ese ejemplo de que sí se puede”, expresó.
Para el EXATEC, el reto no termina con los reconocimientos obtenidos ni con el crecimiento alcanzado hasta ahora. La visión que comparte con su equipo apunta a una escala mucho mayor.
“Queremos ser la empresa más grande del mundo de manufacturas y máquinas”, afirmó.
Y aunque el objetivo es global, para Estrada el camino sigue teniendo la misma lógica que aprendió desde sus primeros intentos como emprendedor: avanzar, equivocarse y mantenerse constante.
Porque antes de Forbes, los clientes y la inteligencia artificial hubo dos empresas que no funcionaron, ocho meses sin ventas y siete “no” antes del primer “sí”.
Para Juan Pablo, construir desde Querétaro una empresa capaz de competir con el mundo también ha significado aprender a seguir después de cada negativa.
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