Ricardo es recién egresado en la licenciatura de emprendimiento por el Tec campus Querétaro
Por Andy Solís | Campus Querétaro - 01/07/2026 Fotos Andy Solís, Ricardo Barajas, Omar Barrueta
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La ovación y los aplausos marcaron el final del discurso, durante unos segundos, Ricardo Barajas permaneció de pie frente a cientos de compañeros que, al igual que él, estaban por cerrar una etapa. 

Había terminado su mensaje como orador huésped de la comida de graduación, un momento que sintetizaba el camino recorrido durante su paso por el Tec de Monterrey en Querétaro: una trayectoria en la que la excelencia académica, el liderazgo social y la búsqueda constante por generar impacto lo llevaron a convertirse también en el mejor promedio de su generación. 

"Entrar al Tec fue la realización de un sueño, y este sueño me permitió abrir muchísimas más puertas hacia mis aspiraciones (...). Por eso siempre hay que estar dispuesto a aprender y buscar mejorar día a día", comentó el egresado.

Ser elegido para compartir el mensaje con su generación fue mucho más que un reconocimiento, fue la consecuencia de años de trabajo, dentro y fuera del aula, se convirtió en una oportunidad para aprender, servir y construir puentes hacia los demás. 

Porque la historia de Ricardo comenzó mucho antes de los aplausos, comenzó cuando entendió que el verdadero privilegio no estaba en acumular logros, sino en transformar las oportunidades en un puente para otras personas. 

 

Ricardo es recién egresado en la licenciatura de emprendimiento por el Tec campus Querétaro
Ricardo durante su discurso previo a la graduación en el Tec campus Querétaro. Foto: Omar Barrueta.

 

Mucho antes de Cambridge, de los premios o del promedio que hoy lo distingue, Ricardo descubrió que el verdadero privilegio no estaba en acumular logros, sino en utilizar las oportunidades para abrir camino a otras personas. 

 

CultivArte, cuando una idea se convirtió en realidad 

Mientras realizaba proyectos universitarios y colaboraba con distintas comunidades, Ricardo encontró una realidad que no podía ignorar: miles de jóvenes con talento no tenían acceso a las mismas oportunidades educativas que él había recibido. 

Ricardo observó que miles de jóvenes en México no cuentan con acceso a las mismas oportunidades educativas. 

En lugar de preguntarse qué más podía conseguir, comenzó a cuestionarse cómo podía poner sus conocimientos al servicio de otros. Esa reflexión dio origen a CultivArte

"Siempre tendremos la oportunidad de ser puentes", compartió. 

CultivArte no nació para sumar un logro más a su trayectoria universitaria. Nació para demostrar que el verdadero liderazgo consiste en convertir los privilegios propios en oportunidades para los demás. 

“Cuando uno descubre las oportunidades que tiene y las une con aquello que realmente le apasiona, surgen los puentes para generar un impacto muy poderoso”. 

Su curiosidad por buscar cómo resolver los retos que enfrentan los estudiantes fue lo que lo impulsó a seguir preguntándose cómo podría mejorar, llevándolo a salir del país y ampliar su panorama. 

Hoy CultivArte tiene un primer lugar en el diplomado de “Gestoría Cultural”, creado por FEMSA, la organización Irrazonables y el Tecnológico de Monterrey. 

 

CultivArte suma tres años diseñando programas educativos enfocados en el desarrollo de habilidades socioemocionales a través del arte y la cultura.
Ricardo durante una de las sesiones de trabajo de CultivArte. Foto: Ricardo Barajas.

 

Cambridge, una experiencia que amplió su visión 

Las experiencias que vivió en Cambridge, Japón, Nueva York y Silicon Valley ampliaron su perspectiva del mundo, pues más allá del prestigio de estos espacios, comprendió que el aprendizaje surge cuando se dialoga con personas de distintas culturas desde una posición de igualdad. 

“Hay que quitarnos el estigma de que siempre tenemos que ver hacia arriba; podemos estar a la misma altura. Todos compartimos este camino llamado humanidad”, reflexionó 

Comprendió que el momento que vive su generación actualmente: es un contexto en el que las herramientas tecnológicas, la comunicación global y el acceso al conocimiento permiten convertir ideas en acciones de manera más rápida que antes. 

Incluso transformó su visión de liderazgo: entendiendo que las ideas pueden nacer en cualquier lugar y que el verdadero impacto surge cuando se combinan distintas visiones sin jerarquías culturales o geográficas. 

Una mezcla equilibrada entre la excelencia académica, liderazgo e impacto social desarrolló una serie de reconocimientos. 

 

El reconocimiento a una trayectoria con propósito 

El reconocimiento de Fundación FEMSA llegó como consecuencia de una trayectoria que ya estaba marcada por el liderazgo social y el compromiso con su comunidad. 

Para Ricardo, ninguno de estos reconocimientos representa una meta cumplida. Son señales de que el camino elegido va en la dirección correcta. 

"Los premios no son el objetivo. Son la consecuencia de hacer bien las cosas y preguntarte cómo puedes hacerlas mejor a partir de ahí", compartió el egresado. 

Para él, los premios son apenas la cereza del pastel. Lo verdaderamente importante es el trabajo cotidiano que les da sentido. 

 

"Entrar al Tec fue la realización de un sueño, y este sueño me permitió abrir muchísimas más puertas hacia mis aspiraciones",

 

Es así como Ricardo dirigió el mensaje que quería trasmitir, buscando trascender a cientos de compañeros que comenzarán una nueva etapa en sus vidas. 

Su paso por el Tec terminó por convertirse en una forma de entender el liderazgo: conectar el aprendizaje con el servicio, la excelencia con el propósito y las ideas con las personas. 

Más allá de los reconocimientos académicos, el mensaje que busca dejar es claro: la excelencia cobra un sentido más profundo cuando se pone al servicio de los demás, no acumulando más logros, sino darles dirección. 

Ahora, mientras inicia una nueva etapa profesional, Ricardo tiene claro que el reto no está únicamente en alcanzar nuevas metas, sino en decidir para quién y con qué propósito se persiguen. 

"El reto no es lo que vamos a lograr, sino para quién y por qué lo vamos a lograr. Que no se nos olvide el lado humano", añadió. 

"En este punto de partida, comencemos viviendo con sentido, con gratitud, con humanidad y seremos una generación dispuesta a hacer lo que parece imposible, posible", finalizó el egresado. 

 

El proyecto social CultivArte, fundado y dirigido por el estudiante del Tec en Querétaro Ricardo Barajas, obtuvo el primer lugar en el diplomado de “Gestoría Cultural”,
Actualmente CultivArte cuenta con más de 70 participantes y presencia en la región del Bajío. Foto: Ricardo Barajas.

 

 

 

 

 

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