Wendy Calva, estudiante del Tecnológico de Monterrey campus Puebla, recibió el reconocimiento Mujeres Imparables, otorgado por el Gobierno del Municipio Puebla.
La distinción reconoció su proyecto Piel, Pulso y Protesta, una propuesta que utiliza la danza para abordar distintas realidades que enfrentan las mujeres.
La iniciativa fue desarrollada dentro del programa de Liderazgo Global Eugenio Garza Sada (EGS) y combinó arte, liderazgo social y perspectiva de género.
Para Wendy, el reconocimiento le permitió dimensionar el alcance que puede tener un proyecto creado desde el entorno universitario.
De la danza a una obra con causa
Como parte del programa EGS, Wendy desarrolló un Impact and Leadership Opportunity (ILO), una iniciativa enfocada en generar un cambio positivo en la comunidad.
La estudiante de doble titulación en Derecho y Relaciones Internacionales decidió unir la danza, disciplina que practica desde niña, con su interés por las causas sociales.
“Quería generar un impacto más emocional. Más que presentar una coreografía, buscaba que las personas salieran reflexionando sobre historias que muchas veces permanecen en silencio”, explicó Wendy.
Para crear la obra reunió a siete bailarinas y construyó una narrativa escénica con música, textos y elementos audiovisuales.
La presentación abordó experiencias relacionadas con la violencia, los estereotipos y las desigualdades que viven muchas mujeres.
“Más que presentar una coreografía, buscaba que las personas salieran reflexionando sobre historias que muchas veces permanecen en silencio.”
Una alianza para ampliar el proyecto
Wendy buscó que la iniciativa trascendiera el escenario mediante la colaboración con una organización especializada en el acompañamiento a mujeres.
Así surgió la alianza con la fundación ECHO, institución socioformadora del Tec que participó en el evento compartiendo información sobre sus programas de apoyo.
La presentación se realizó mediante un boleto con causa. Una parte de lo recaudado fue destinada a la fundación y otra permitió cubrir los gastos de producción.
Los recursos contribuyeron a acciones como grupos de acompañamiento, becas, atención psicológica y ginecológica, así como la entrega de materiales para participantes de sus programas.
Un reconocimiento que abrió oportunidades
Tras conocer el proyecto, la directora de ECHO invitó a Wendy a postularse al reconocimiento Mujeres Imparables, en la categoría de Arte y Cultura.
La estudiante presentó evidencia de la iniciativa y una semblanza de su trayectoria. Posteriormente, fue seleccionada para recibir la distinción.
“Piel, Pulso y Protesta me dio más a mí de lo que yo le di. Me dejó ganas de seguir aprendiendo, bailando y creando espacios que ayuden a otras mujeres”, compartió Wendy.
Durante la ceremonia organizada por la Secretaría de las Mujeres del Gobierno del Municipio Puebla, convivió con mujeres que encabezan organizaciones civiles, proyectos comunitarios e iniciativas sociales.
El proyecto también recibió un reconocimiento en Social Entrepreneurship dentro del programa EGS.
“Piel, Pulso y Protesta me dio más a mí de lo que yo le di.”
Sembrar liderazgo en otras personas
Wendy atribuyó parte del desarrollo del proyecto al acompañamiento recibido dentro del programa EGS.
Destacó el respaldo de su coach de programa, Macarena, y de Alberto Arámburu, líder de campus, quienes confiaron en la propuesta desde sus primeras etapas.
Después de vivir este proceso, continuará colaborando con EGS como mentora de nuevas generaciones de estudiantes.
“Lo más valioso es que ahora quiero ser mentora para sembrar esas semillas en otras personas”, señaló.
Actualmente mantiene conversaciones con ECHO para presentar la obra en otros espacios y colaborar con organizaciones interesadas en utilizar el arte como herramienta de sensibilización.
Para Wendy, el objetivo continúa siendo abrir conversaciones sobre problemáticas sociales y motivar a más personas a participar: “Lo importante es decidir ser parte del cambio”.
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