La muestra integró tecnología, narrativa y experiencias sonoras para reflexionar sobre movilidad humana e identidad
Por Pablo Sánchez | Campus Puebla - 15/06/2026 Fotos Cortesía: Jorge Carlos Álvarez
Tiempo estimado de lectura:3 mins

Estudiantes del Tecnológico de Monterrey campus Puebla transformaron historias de migración e interculturalidad en una exposición inmersiva que combinó tecnología, sonido y narrativa interactiva en el Centro Cultural San Roque.

El proyecto nació dentro de un bloque multidisciplinario donde participaron estudiantes de Comunicación y Tecnología y Producción Musical, quienes desarrollaron instalaciones inspiradas en la obra del fotógrafo y artista Jorge Carlos Álvarez.

De acuerdo con Andrés Barradas, profesor del Tec de Monterrey campus Puebla, el objetivo fue demostrar que las historias se pueden contar con experiencias inmersivas, no solo con texto y foto.

 

 

Una exposición construida desde la interculturalidad

La iniciativa surgió a partir de Hands that Speak, un proyecto visual desarrollado por Jorge Carlos Álvarez en colaboración con Dartmouth College sobre personas migrantes que trabajan en granjas lecheras en Estados Unidos.

“Las personas migrantes muestran sus manos o cubren su rostro con ellas para no ser reconocibles dada su situación migratoria”, explicó Andrés Barradas, profesor del Tec de Monterrey campus Puebla y parte del equipo del proyecto.

A partir de esta idea, estudiantes y docentes desarrollaron una propuesta museográfica e inmersiva que permitiera al público interactuar con las obras y reflexionar sobre temas de identidad, pertenencia y movilidad humana.

Debido a la respuesta positiva del público, la exposición permaneció abierta durante un mes en el Centro Cultural San Roque.

 

Instalación artística presenta rostros intervenidos como parte de la exposición sobre migración, identidad e interculturalidad.
Las piezas de la exposición combinaron recursos visuales y narrativos para explorar experiencias migratorias contemporáneas.

 

Más que fotografías

Uno de los objetivos del proyecto fue demostrar que las historias también pueden contarse a través de experiencias inmersivas y no únicamente mediante texto o fotografía.

“Todo lo que haces en una curaduría implica una narrativa, estás contando algo”, señaló Barradas.

Entre las instalaciones destacó una pieza construida con capas de MDF donde el rostro de una persona migrante aparecía progresivamente conforme el espectador avanzaba entre distintas estructuras.

También se desarrolló un mapa interactivo conectado con sensores y estambres que activaba música representativa de distintas regiones, explorando temas relacionados con identidad y movilidad.

Otra de las experiencias consistía en una llamada telefónica simulada donde los visitantes escuchaban conversaciones relacionadas con separación familiar y migración.

 

Estudiantes participan en una sesión de trabajo y reflexión del proyecto sobre interculturalidad, migración e identidad en el Tec Puebla.
Como parte del proyecto, estudiantes desarrollaron actividades académicas orientadas a comprender fenómenos de migración e interculturalidad.

 

El reto de hacer funcionar las ideas

Además de construir las piezas, los estudiantes enfrentaron retos relacionados con tiempos de producción, desarrollo tecnológico y ejecución física de las instalaciones.

“El mayor reto fue que eso que te imaginabas realmente funcionara”, compartió Barradas.

Uno de los ejemplos fue la instalación realizada con capas de MDF. En un inicio, todas las piezas fueron cortadas del mismo tamaño, lo que impedía lograr el efecto visual esperado.

“Se daban de topes hasta que finalmente encontraron la manera de hacerlo funcionar”, recordó.

Previo al desarrollo de las piezas, los estudiantes también realizaron investigaciones sobre migración, identidad e interculturalidad para comprender mejor los temas detrás de cada instalación.

 

Estudiantes, docentes y visitantes participan en un espacio de diálogo y reflexión durante las actividades de la exposición.
Estudiantes participaron en espacios de diálogo y análisis sobre interculturalidad, identidad y movilidad humana.

 

Aprendizaje Multidisciplinario

El proyecto permitió que estudiantes de distintas disciplinas integraran narrativa, producción sonora, tecnología y museografía dentro de una misma experiencia creativa.

“Con el trabajo en equipo se plantearon cuestiones tecnológicas que también ayudarán a contar la narrativa”, explicó Barradas.

Para el profesor, la exposición permitió que los estudiantes entendieran cómo el arte, la tecnología y la comunicación también pueden convertirse en herramientas para generar empatía y reflexionar sobre problemáticas sociales contemporáneas.

 

 

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