Un semáforo en Nueva York fue suficiente.
Mientras esperaba para cruzar la calle, Luz Ericka Vélez Moreno comenzó a conversar con un hombre que resultó ser consejero de la Misión Permanente de la República del Congo ante Naciones Unidas.
Hablaron durante unos minutos e intercambiaron contactos.
La escena estaba lejos de la imagen que Luz tenía de Naciones Unidas antes de viajar: grandes salas, diplomáticos, discursos y reuniones estructuradas.
Durante su participación en el High-Level Political Forum on Sustainable Development (HLPF) 2026, descubrió que algunas oportunidades también pueden comenzar en un pasillo, una cafetería o incluso esperando a que cambie la luz de un semáforo.
"La incidencia internacional no ocurre únicamente cuando tienes un micrófono frente a una sala llena de personas. Muchas veces empieza con una conversación de cinco minutos, un intercambio de contactos o la oportunidad de sentarte con alguien y descubrir posibles puntos de colaboración".
De un Modelo ONU a Nueva York
Años antes de caminar por los pasillos de Naciones Unidas, Luz tuvo su primer acercamiento con la diplomacia en una simulación.
Fue durante la preparatoria cuando participó por primera vez en un Modelo de Naciones Unidas (MUN).
"Sentí una emoción muy fuerte, una sensación de pertenencia. Fue uno de esos momentos en los que pensé: esto es algo que quiero seguir haciendo".
A partir de entonces participó en alrededor de 12 Modelos de Naciones Unidas como delegada, integrante de mesas directivas y secretariados.
También obtuvo reconocimientos como Best Negotiator, Best Delegate y Outstanding Delegate.
Más adelante decidió llevar esa experiencia a otros estudiantes.
Como parte de su proyecto para obtener la beca Líderes del Mañana, acercó los Modelos ONU a preparatorias públicas que no contaban con este tipo de actividades, donde impartió clases y preparó a jóvenes para participar en simulaciones diplomáticas.
"Entendí que liderar no es solamente tener una buena idea; es tener la disciplina de trabajar por ella todos los días".
“Entendí que liderar no es solamente tener una buena idea; es tener la disciplina de trabajar por ella todos los días”. — Luz Ericka Vélez
Buscó una oportunidad para llegar a la ONU
Su interés por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) también comenzó en los Modelos ONU, donde debía investigarlos para participar en las simulaciones.
Pero en 2024 pasó de estudiarlos a involucrarse directamente con ellos.
Durante el foro Más allá de la Agenda 2030, organizado por ONU-Hábitat en Querétaro, trabajó junto a representantes nacionales e internacionales.
Posteriormente se integró al programa de Embajadores por la Agenda 2030.
"Ahí entendí que los ODS no son solamente una lista de buenas intenciones; son una ruta para atender problemas muy concretos".
Ya como estudiante de doble titulación en Relaciones Internacionales y Derecho del Tecnológico de Monterrey, campus Querétaro, Luz continuó buscando oportunidades para acercarse a Naciones Unidas.
Hasta que encontró una convocatoria del Major Group for Children and Youth para acreditar a jóvenes participantes en el HLPF.
Aplicó el mismo día en que fue publicada.
Semanas después, mientras terminaba su semestre, recibió un correo.
"Lloré cuando vi la invitación. Lo primero que pensé fue: sí voy a ir".
Pero recibir la invitación no resolvía todo.
Los costos de traslado y hospedaje complicaban el viaje, por lo que ella y su familia tuvieron que organizarse en cuestión de días para hacerlo posible.
"Esta experiencia también me recordó la importancia de la comunidad. Sin mi red de apoyo, esta oportunidad no habría sido posible".
Así vivió el principal foro de la ONU
Durante 2 semanas, Luz participó en alrededor de 16 eventos paralelos, además de las sesiones oficiales del High-Level Political Forum y su segmento de alto nivel.
En 4 de esos encuentros tuvo oportunidad de hablar.
También participó en reuniones bilaterales con agencias del sistema de Naciones Unidas y personal de misiones permanentes de países como Senegal, Países Bajos y Suiza.
Las conversaciones abordaron temas como juventudes, ciudades sostenibles, localización de los ODS, participación ciudadana, alianzas multilaterales y el futuro de la Agenda 2030.
Sin embargo, no fueron únicamente los paneles los que cambiaron su perspectiva.
"Algunos de mis momentos más significativos ocurrieron en conversaciones mucho más pequeñas: poder sentarme frente a funcionarios internacionales, representantes gubernamentales, sociedad civil y otros jóvenes y descubrir que, aunque veníamos de contextos completamente diferentes, estábamos tratando de resolver problemas similares".
“La incidencia internacional no ocurre únicamente cuando tienes un micrófono frente a una sala llena de personas”. — Luz Ericka Vélez
En la cafetería interna de la sede de Naciones Unidas, por ejemplo, descubrió que en la mesa de enfrente se encontraba la secretaria general adjunta de Naciones Unidas y directora ejecutiva de ONU-Hábitat.
En los pasillos coincidió con el subsecretario general para Asuntos de la Juventud y jefe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Juventud.
Y también estuvo aquella conversación inesperada en un semáforo con el consejero de la representación de la República del Congo.
Para Luz, esos encuentros revelaron una parte de la diplomacia que no había imaginado antes de viajar.
Los jóvenes también deciden en el presente
Si había una idea que Luz quería llevar a Nueva York era que las juventudes mexicanas sí quieren participar en las decisiones de sus comunidades.
"Las juventudes mexicanas no somos apáticas. Existe una enorme voluntad de participar, proponer y construir soluciones, pero muchas veces los mecanismos institucionales no son suficientemente accesibles o no permiten una incidencia verdaderamente significativa".
Durante el foro habló sobre la necesidad de dejar de considerar a las juventudes únicamente como "los líderes del futuro" y reconocer su capacidad para participar hoy en el diseño de políticas públicas.
También encontró una conexión entre las discusiones que escuchaba en Nueva York y lo que ocurre en las comunidades.
"Uno de mis principales aprendizajes fue entender que los Objetivos de Desarrollo Sostenible solamente adquieren sentido cuando pueden convertirse en acciones concretas en nuestras ciudades y comunidades".
Desde su perspectiva, problemas de esa magnitud tampoco pueden ser resueltos por un solo sector.
Gobiernos, sociedad civil, juventudes, academia, empresas y organismos internacionales necesitan colaborar para convertir las agendas globales en acciones locales.
“Las juventudes no somos apáticas; muchas veces simplemente necesitamos que existan los espacios, los mecanismos y los puentes para participar”. — Luz Ericka Vélez
Una conversación también puede abrir puertas
Luz regresó a México con una red internacional más amplia.
Durante su estancia fortaleció vínculos con actores de su gobierno local y conectó con representantes del Gobierno Federal, otros gobiernos, misiones permanentes, agencias de Naciones Unidas y organizaciones de la sociedad civil.
Pero uno de sus mayores aprendizajes fue descubrir que para construir esas relaciones también hay que atreverse a iniciar conversaciones.
Una reunión puede comenzar formalmente alrededor de una mesa, pero una colaboración también puede surgir en una cafetería o caminando por Nueva York.
"Las oportunidades no llegan solas; hay que salir a buscarlas. Hay que prepararse, tocar puertas y atreverse a intentarlo".
La propia trayectoria de Luz había seguido ese camino: comenzó participando en una simulación durante la preparatoria, siguió involucrándose en proyectos relacionados con la Agenda 2030, buscó convocatorias y aplicó cuando encontró una oportunidad.
Quiere abrir oportunidades para otros jóvenes
Después de regresar a México, Luz tiene un nuevo objetivo: que la experiencia no termine con ella.
Busca compartir con más jóvenes los mecanismos de participación que existen dentro y fuera de Naciones Unidas y acercar esa información a quienes tienen interés en estos espacios, pero todavía no saben cómo acceder a ellos.
"Quiero ayudar a que esas oportunidades lleguen a jóvenes que tienen el talento, las ideas y las ganas de participar, pero que quizá todavía no conocen el camino para hacerlo".
También quiere incorporar las conexiones y aprendizajes obtenidos en proyectos que fortalezcan el vínculo entre juventudes, instituciones y políticas públicas.
Para ella, haber llegado a Naciones Unidas no representa la meta.
"Haber llegado a Naciones Unidas no representa el final de la experiencia, sino el inicio de una responsabilidad: utilizar lo aprendido, las conexiones y el acceso que tuve para abrir más puertas y contribuir a que cada vez más jóvenes mexicanos puedan participar e incidir".
“Quiero ayudar a que esas oportunidades lleguen a jóvenes que tienen el talento, las ideas y las ganas de participar, pero que quizá todavía no conocen el camino para hacerlo”. — Luz Ericka Vélez
Años después de aquel primer Modelo de Naciones Unidas, Luz terminó caminando por los pasillos del organismo que alguna vez simuló representar.
Pero regresó con una idea distinta de cómo se llega y se participa en esos espacios.
No siempre comienza con un discurso frente a una sala llena de personas.
A veces puede comenzar con buscar una convocatoria, tocar una puerta o simplemente iniciar una conversación mientras esperas frente a un semáforo.
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