¿Qué significa el anuncio de que Estados Unidos no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)? ¿Qué sigue para México?
Especialistas del Tecnológico de Monterrey consultados por CONECTA explican el contexto, los posibles escenarios y por qué esta revisión será clave para el futuro de la región.
1. El acuerdo que cambió la relación comercial de Norteamérica
2. El tratado sigue vivo: esto fue lo que realmente anunció EU
3. ¿Por qué Estados Unidos quiere revisar el T-MEC cada año?
4. ¿Qué perdería México sin el T-MEC?
5. Competir en un escenario de mayor incertidumbre
6. La negociación apenas comienza
7. Más mercados, menos dependencia
1. El acuerdo que cambió la relación comercial de Norteamérica
El T-MEC es el acuerdo comercial que regula el intercambio de bienes y servicios entre los tres países de América del Norte.
Para Jorge Enrique Velarde, profesor de EGADE Business School, el acuerdo transformó la relación económica entre México y Estados Unidos desde que inició como el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1994.
"Fue un parteaguas para la economía mexicana. Permitió atraer inversión, fortalecer empresas y convertir a México en un actor clave dentro de las cadenas productivas de Norteamérica", explicó Velarde.
El especialista señaló que durante más de tres décadas el tratado ha impulsado la llegada de inversiones, el crecimiento de empresas y la integración de sectores estratégicos como el automotriz, manufacturero, electrónico y de autopartes.
El tratado permite:
- Exportar sin muchos aranceles; reduce costos para empresas
- Atraer inversión extranjera; genera empleos
- Integrar cadenas productivas; hace más competitiva la región
- Dar certidumbre jurídica; facilita inversiones de largo plazo
Por su parte, Osmar Zavaleta, profesor del Departamento de Finanzas y Economía de EGADE Business School, recordó que el T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020, con una vigencia de 16 años y un mecanismo de revisión a los 6 años.
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2. El tratado sigue vivo: esto fue lo que realmente anunció EU
Uno de los principales malentendidos surgió a partir de los titulares que afirmaban que Estados Unidos "canceló" o "terminó" el T-MEC, sin embargo, ambos docentes coinciden en que eso no ocurrió.
Lo que sucedió es que Estados Unidos decidió no extender automáticamente el acuerdo por otros 16 años, como contemplaba el mecanismo original.
Esto significa que el tratado permanece vigente, pero ahora entrará en una etapa de revisiones anuales hasta 2036, con la posibilidad de renovarse antes si los tres países alcanzan un consenso.
"No significa que mañana desaparezca el tratado. Lo que cambia es que ahora tendremos revisiones anuales durante los próximos diez años, mientras el acuerdo continúa operando normalmente", explicó Zavaleta.
| Lo que NO pasó | Lo que SÍ pasó |
| No terminó el T-MEC | El tratado sigue vigente |
| No dejó de existir | Se revisará cada año |
| No se suspendió el comercio | Continúan las negociaciones |
Velarde añadió que tampoco debe confundirse una revisión con una renegociación.
"Revisar no significa volver a negociar todo el tratado. Son procesos distintos. Las renegociaciones implican modificar reglas; las revisiones permiten evaluar cómo está funcionando el acuerdo", aclaró.
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3. ¿Por qué Estados Unidos quiere revisar el T-MEC cada año?
Para los expertos, el anuncio responde principalmente a la estrategia económica impulsada por el presidente Donald Trump.
El objetivo es fortalecer la producción dentro de Estados Unidos, recuperar empleos manufactureros y reducir su déficit comercial.
"Estados Unidos busca atraer nuevamente empresas a su territorio mediante incentivos fiscales y reglas comerciales que favorezcan su producción nacional", señaló Velarde.
| Revisión ≠ Renegociación | |
| Revisión | Renegociación |
| Evalúa el funcionamiento del tratado | Cambia las reglas |
| Puede terminar sin modificaciones | Implica negociar nuevos acuerdos |
| Está contemplada en el T-MEC | Solo ocurre si los países deciden modificar el tratado |
Zavaleta añadió que Estados Unidos también pretende aumentar el contenido regional de algunos productos, especialmente en sectores como el automotriz.
Una de las propuestas consiste en incrementar el porcentaje mínimo de componentes fabricados en Norteamérica y elevar la participación específica de empresas estadounidenses dentro de esas cadenas de suministro.
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4. ¿Qué perdería México sin el T-MEC?
Aunque ambos académicos consideran poco probable un rompimiento total del acuerdo, coinciden en que tendría consecuencias importantes.
Velarde explicó que México perdería competitividad internacional, disminuiría la inversión y se frenaría el crecimiento económico.
"Si no hay inversión, tampoco hay generación de empleo. Eso termina afectando el consumo y el crecimiento de toda la economía", afirmó.
Además, sectores altamente integrados con Estados Unidos —como el automotriz, manufacturero y de autopartes— tendrían que reorganizar sus cadenas de suministro.
Los profesores coinciden en que los sectores más sensibles serían:
- Automotriz
- Autopartes
- Electrónica
- Manufactura
- Agroindustria
- Logística
Zavaleta añadió que la incertidumbre ya comienza a reflejarse en algunos indicadores.
"La inversión extranjera directa se realiza pensando en horizontes de mediano y largo plazo. Cuando existe incertidumbre sobre las reglas del juego, muchas inversiones simplemente se posponen", explicó.
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5. Competir en un escenario de mayor incertidumbre
Lejos de detenerse, ambos especialistas consideran que las empresas deben prepararse para un entorno comercial más dinámico.
Velarde recomendó trabajar en cinco frentes:
- Mejorar su competitividad;
- Invertir en tecnología e inteligencia artificial para aumentar productividad;
- Diversificar mercados y proveedores para reducir dependencia;
- Buscar nuevos proveedores para disminuir riesgos;
- Seguir de cerca las negociaciones y anticipar cambios regulatorios.
"Las empresas tienen que acostumbrarse a vivir en este nuevo entorno y buscar competitividad por otros medios, no solamente mediante el tipo de cambio o los beneficios arancelarios", señaló.
También sugirió fortalecer el desarrollo de proveedores nacionales y explorar oportunidades en otros mercados además de Estados Unidos.
Por su parte, Zavaleta consideró que este escenario también puede representar una oportunidad para las pequeñas y medianas empresas mexicanas.
"Si aumenta el contenido regional exigido por el tratado, México tiene la oportunidad de desarrollar más proveedores locales e integrarlos a las cadenas de valor de Norteamérica", destacó.
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6. La negociación apenas comienza
En los próximos meses continuarán las conversaciones entre los tres países.
Los docentes anticipan que temas como la industria automotriz, las reglas de origen, los aranceles y el contenido regional ocuparán buena parte de la agenda.
Velarde considera que las empresas deben observar con atención la evolución de las negociaciones, pero sin caer en alarmismos.
"Los mercados ya descuentan buena parte de esta incertidumbre. Lo importante será observar cómo evolucionan las negociaciones durante el segundo semestre del año", explicó.
Los temas que seguirán negociándose:
- Industria automotriz
- Reglas de origen
- Contenido regional
- Acero y aluminio
- Energía
- Aranceles
- Manufactura
- Nearshoring
Mientras tanto, Zavaleta considera que México también deberá fortalecer aspectos internos.
"Más allá del T-MEC, México necesita seguir trabajando en temas como el Estado de derecho, la certeza jurídica, la seguridad y el desarrollo de infraestructura para mantener su competitividad", señaló.
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7. Más mercados, menos dependencia
Aunque Estados Unidos continuará siendo el principal socio comercial de México, ambos académicos coinciden en que este escenario también invita a explorar otros mercados.
Zavaleta recordó que la reciente modernización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea abre nuevas oportunidades para industrias relacionadas con tecnología, manufactura avanzada y sectores de alto valor agregado.
Sin embargo, advirtió que sustituir el mercado estadounidense no será sencillo.
"Hoy alrededor del 84 % de las exportaciones mexicanas se dirigen a Estados Unidos. Diversificar es posible, pero tomará tiempo", concluyó.
De hecho, el nuevo acuerdo entre México y la Unión Europea es considerado por diversos especialistas como una apuesta estratégica para diversificar el comercio exterior mexicano frente a escenarios de incertidumbre en Norteamérica.
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