¿Le cuentas tus problemas a ChatGPT o buscas sus consejos antes de tomar decisiones? Aunque la inteligencia artificial puede ser útil para estudiar o resolver dudas, recurrir a ella de forma constante para obtener validación emocional podría convertirse en una señal de alerta.
Así lo considera el psicólogo Julio Nicolás Sandoval, egresado de la Maestría en Estudios Humanísticos del Tec de Monterrey. El especialista señala que el riesgo aparece cuando la IA deja de ser una herramienta y empieza a ocupar el lugar de tus amigos, tu familia o un psicólogo.
“Cuando empiezas a conversar prolongadamente con una IA y, mediante su lenguaje, te da la razón, te valida y te permite sentirte más cercano, comienzas a proporcionarle cualidades humanas”, explicó.
El hallazgo forma parte de una investigación realizada con jóvenes de entre 18 y 30 años en Nuevo León, en la que Sandoval analizó cómo utilizan los asistentes de IA para buscar apoyo psicológico y qué situaciones pueden favorecer el apego emocional.
¿Cómo saber si se está desarrollando esa dependencia? El especialista comparte las señales de alerta, explica por qué ChatGPT puede generar una sensación de cercanía y cuándo su uso podría dejar de ser saludable.
1. ¿Qué es la dependencia emocional hacia una IA?
2. ¿Por qué ChatGPT puede parecer que te entiende mejor?
3. ¿Cómo identificar un apego emocional hacia ChatGPT?
4. Lo que ChatGPT sí puede hacer por tu bienestar emocional
5. ¿Qué nunca debería sustituir una inteligencia artificial?
6. Lo que ChatGPT no puede reemplazar: la conexión humana

1. ¿Qué es la dependencia emocional hacia una IA?
La dependencia emocional hacia una IA puede aparecer cuando una persona comienza a buscar sus respuestas de manera constante para sentirse comprendida, recibir validación o tomar decisiones.
Sandoval explicó que se trata de un fenómeno reciente. Para estudiarlo, analizó conductas asociadas al uso excesivo de la tecnología:
Recurrir a la aplicación con frecuencia para hablar de emociones.
Sentir estrés cuando no se puede acceder a ella
Tener dificultad para tomar decisiones sin consultarla y tratar al sistema como si fuera una persona (conocido como antropomorfización de la inteligencia artificial, es decir, que se le atribuyen características humanas a la tecnología).
“Al uso constante se suma el darle cualidades humanas, ponerle un nombre o construir una relación con ella. Eso empieza a verse más similar a la dependencia emocional que se puede desarrollar hacia una pareja, un familiar o incluso una mascota”, señaló el experto.
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2. ¿Por qué ChatGPT puede parecer que te entiende mejor?
ChatGPT puede generar una sensación de cercanía porque responde de inmediato, mantiene el contexto de las conversaciones y adapta su lenguaje a cada usuario.
Sandoval advirtió que estos sistemas suelen validar la versión de los hechos que presenta el usuario, ya que únicamente conocen la información que este les proporciona.
Por ejemplo, cuando una persona habla sobre una ruptura, un problema laboral o una discusión familiar desde su perspectiva, la IA puede reforzar esa interpretación sin conocer el panorama completo.
“Si alguien quiere validación emocional, ahí puede encontrarla. Por eso hay que ser muy críticos con lo que responde y con la forma en que presenta a las otras personas involucradas”, indicó.
“Tenemos que aprender que las relaciones humanas son incómodas y que a veces pueden traer conflicto. Puedes pedir un consejo y quizá no sea el que te gusta. Si preferimos siempre la comodidad y la practicidad, nos vamos a alejar”, añadió Sandoval.
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3. ¿Cómo identificar un apego emocional hacia ChatGPT?
A partir de su investigación, Sandoval identificó algunas señales que podrían indicar apego emocional hacia ChatGPT:
- Usar la IA más de tres veces por semana para buscar apoyo emocional.
- Mantener conversaciones de más de 30 minutos sobre problemas personales.
- Contarle con frecuencia lo ocurrido durante la semana para interpretar emociones.
- Consultarla constantemente entre sesiones de terapia.
El investigador aclaró que presentar una sola de estas conductas no significa necesariamente que exista dependencia emocional.
Lo importante es observar la frecuencia, la duración, el propósito del uso y el nivel de autonomía que conserva la persona.
“La pregunta es cuánto poder le estoy cediendo, cuántas decisiones tomo a partir de lo que me diga y qué pasaría si un día ya no pudiera utilizarla”, afirmó.
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4. Lo que ChatGPT sí puede hacer por tu bienestar emocional
El especialista reconoció que la inteligencia artificial puede apoyar el bienestar emocional cuando se utiliza como una herramienta complementaria y con una perspectiva crítica.
Por ejemplo, puede ayudar a comprender conceptos de psicología o educación emocional, organizar ideas antes de acudir a terapia y ofrecer información sobre ejercicios de respiración, meditación, mindfulness o escritura reflexiva.
“Una persona podría utilizarla para preparar dudas que desea plantear a su terapeuta, entender un término mencionado durante una consulta o llevar un registro de hábitos y emociones”, explicó Sandoval.
Aun así, recomendó no aceptar automáticamente sus respuestas y cuestionar por qué el sistema ofrece determinado consejo.
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5. ¿Qué nunca debería sustituir una inteligencia artificial?
La inteligencia artificial no puede sustituir la atención de un psicólogo o psiquiatra, especialmente cuando existe un malestar persistente o una situación de riesgo, señala el experto.
Tampoco, añade, debería reemplazar a la red de apoyo formada por amigos, familiares, profesores o personas de confianza.
Sandoval explicó que un terapeuta cuenta con formación profesional, criterio clínico y responsabilidades éticas. Además, no solo recibe información: acompaña a la persona a comprender y trabajar sus emociones. En cambio, la IA genera respuestas a partir de patrones de lenguaje.
“La IA no puede dar algo que ocurre en el vínculo terapéutico humano. Puede responder, pero no realiza ese trámite psíquico de las emociones”, afirmó.
“La IA no puede dar algo que ocurre en el vínculo terapéutico humano".
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6. Lo que ChatGPT no puede reemplazar: la conexión humana
Para el experto, el debate sobre la inteligencia artificial también evidencia un problema social: muchas personas se sienten solas o no encuentran con quién hablar sobre sus emociones.
Además de establecer reglas para las aplicaciones de apoyo emocional, considera necesario fortalecer las relaciones y redes de apoyo humanas.
Sandoval explicó que, en ocasiones, una conversación breve con una persona de confianza puede ayudar a regular emociones que de otro modo terminarían volcándose en una herramienta de IA.
“Prefiero que hables conmigo, aunque sean cinco minutos. La persona se regula un poco y quizá ya no siente esa necesidad de escribirle a ChatGPT”, ejemplificó.
La intención no es rechazar la tecnología ni generar miedo, sino aprender a usar ChatGPT sin perder la capacidad de sentir, decidir y conectar con otras personas.
“Es un compromiso humano hacer un esfuerzo por escucharnos un poco más”, puntualizó.
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