Con la llegada de julio y agosto también inicia la canícula, un periodo caracterizado por temperaturas elevadas y algunos de los días más calurosos del año en México, lo que incrementa los riesgos para la salud, según expertos.
De acuerdo con la Dra. Rocío Robles, especialista en medicina familiar y gerontología de TecSalud, la canícula tiene una duración de aproximadamente 40 días, y se puede extender hasta septiembre en algunas regiones.
"Las características de la canícula son las temperaturas altas con escasa variación entre el día y la noche. Esto hace que la temperatura no descienda y provoque una sensación térmica más alta de lo usual", explicó.
"Aunque la población general no está al margen de padecer afectaciones que pongan en riesgo su vida, es importante tomar medidas de cuidado esta temporada", enfatizó la Dra. Robles.

La Dra. Rommy E. Pineda Magaña, pediatra y urgencióloga de TecSalud, coincidió en que durante esta temporada aumentan los riesgos por exposición a altas temperaturas, especialmente si el cuerpo deja de regular adecuadamente el calor.
“Son temperaturas muy altas en las cuales debemos tomar varias precauciones para evitar consecuencias. Una de las mayores consecuencias, que puede llegar inclusive a ser mortal, es el golpe de calor”, señaló.
¿Qué es la canícula y por qué es peligrosa?
De acuerdo con Robles, la canícula es un fenómeno caracterizado por temperaturas mayores a 37 grados, falta de lluvia, calentamiento excesivo del aire y cielos despejados.
Según el Gobierno de México, la palabra canícula deriva de la palabra “canes”, que significa “perros”, y hace alusión a la constelación del Can Mayor y su estrella Sirio, conocida como “La Abrasadora”, cuya primera aparición en el horizonte coincidía con el fenómeno de calor excesivo.
Según indica el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Mexicano del Seguro Social, la canícula es provocada por la acumulación de aire caliente en la atmósfera que funciona como muro e inhibe la formación de nubes, por lo que bajan las lluvias y, por ende, se elevan las temperaturas.
Para la Dra. Pineda, esta temporada puede entenderse como el periodo en el que se registran los días más calientes del año en distintos estados, por lo que es importante reducir la exposición al sol y mantenerse hidratado.
“Esa temporada es cuando más aumentan las temperaturas. Se supone que son los días más calientes del año en todos los estados”, explicó.
Los peligros del calor excesivo
La experta indica que el peligro de la canícula se da porque durante dicha época existe un incremento en los casos de golpes de calor, quemaduras de sol, deshidratación, entre otro tipo de afectaciones.
“El riesgo principal es el denominado golpe de calor, una alteración general de la regulación de temperatura, que en sí es una elevación descontrolada de la temperatura corporal de hasta 40 grados", indica la doctora de TecSalud.
La Dra. Pineda explicó que el cuerpo regula la temperatura principalmente a través del sudor, pero cuando ese mecanismo deja de ser suficiente, la temperatura corporal puede seguir aumentando.
“Llega un momento en que ese mecanismo compensatorio que tiene el cuerpo ya no existe y entonces la temperatura sigue aumentando”, advirtió.
La temperatura normal del cuerpo debe ubicarse entre 36.5 y 37 grados; sin embargo, en un cuadro grave por calor, puede elevarse incluso hasta 42 grados.
El golpe de calor puede ocasionar en casos leves:
- Calambres
- Agotamiento
- Desmayos
- Dolor de cabeza
- Mareo
- Náusea
- Sudoración abundante
En casos graves puede ocasionar:
- Hipertensión maligna
- Problemas cardíacos
- Inflamación cerebral
- Convulsiones
- Pérdida del conocimiento
- Deshidratación severa
"Esto es algo muy peligroso sobre todo para poblaciones vulnerables como niños y adultos mayores", agregó Robles.

15 formas de protegerte en la canícula
Como parte de las prevenciones necesarias, las expertas de TecSalud comparten 15 consejos para cuidarte durante la canícula este 2026.
1. Intenta permanecer en interiores
Durante la canícula, la sensación térmica dentro de espacios cerrados puede aumentar, por lo que es importante hacer uso de persianas o cortinas para bloquear los rayos del sol más fuertes.
Asimismo, se pueden aprovechar los ventiladores o el aire acondicionado para refrescar interiores de manera intermitente, también se puede mejor la ventilación.
La Dra. Pineda explicó que, en lugares con temperaturas muy altas, el aire acondicionado puede ser una herramienta útil para prevenir afectaciones por calor.
2. Mantén tu cuerpo hidratado lo más posible
En esta temporada de calor, mantente hidratado tomando, de preferencia, agua purificada aunque no tengas sed, indica Robles.
Evita consumir bebidas alcohólicas o con altos contenidos de azúcar. La Dra. Pineda señaló que las bebidas alcohólicas y muy azucaradas no hidratan adecuadamente y pueden favorecer la deshidratación.
“Procurar tener aguita o electrolitos en caso necesario, sobre todo si hay mucho sudor, porque entonces es mejor reponerlo con electrolitos”, explicó.

3. Evita exponerte al sol entre 10 AM y 4 PM
Evita estar en el clima cálido y húmedo por periodos largos de tiempo.
Además, recuerda limitar tu exposición al sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., cuando los rayos son más potentes.
La Dra. Pineda recomendó que, en caso de realizar ejercicio o actividades físicas al exterior, se haga antes de las 11:00 de la mañana o después de las 5:00 de la tarde.
“Si ya estuve mucho tiempo y me empiezo a tener cualquiera de los malestares, entonces hay que ir a un lugar donde esté más fresco para que eso ayude a bajar la temperatura”, indicó.
4. Opta por ropa ligera para mantener tu cuerpo fresco
Para estos meses opta por utilizar ropa ligera, fresca y de preferencia de algodón, ya que permite la transpiración y ayuda a que el cuerpo disipe el calor.
La Dra. Pineda recomendó especialmente el uso de ropa de algodón para quienes deben estar expuestos al sol o en espacios calurosos durante varias horas.
“Procurar que sea ropa de algodón. Obviamente, no estar muy cubiertos, pero depende mucho del trabajo”, dijo.
La doctora recalca la importancia de no arropar excesivamente a los niños durante la época de calor.
Si la temperatura del día excede los 37 grados centígrados, la temperatura corporal, utilizar ropa negra te puede permitir una mejor refrigeración.
La doctora recalca la importancia de no arropar excesivamente a los niños durante la época de calor.
5. No olvides utilizar protector solar en cara y cuerpo
Incluso si no tienes pensado salir mucho de casa es imperativo usar algún tipo de bloqueador solar para proteger la piel en tu rostro y las partes del cuerpo que se exponen a los rayos del sol.
Se recomienda que el protector solar se aplique sobre la piel seca 30 minutos antes de la exposición al sol para que la absorba y actúe mejor, ¡no olvides reaplicar cada dos a cuatro horas.
También puedes usar sombrillas, gorras, sombreros y lentes de sol para reducir la exposición directa.
6. Pon límites a tu nivel y grado de ejercicio en el exterior
Se aconseja evitar ejercitarse directamente bajo el sol así como realizar ejercicios extenuantes en un ambiente muy caluroso.
Si te vas a ejercitar, mejor opta por rutinas de media o baja intensidad que puedas hacer en espacios interiores ventilados.
La Dra. Pineda recomendó hacer pausas frecuentes si por trabajo, entrenamiento o deporte debes permanecer expuesto a altas temperaturas.
“Si yo sé que tengo que estar expuesto a altas temperaturas por horas, entonces más o menos cada media hora, cada 40 minutos estar tomando líquidos para evitar la deshidratación”, indicó.
7. Menores de edad y adultos mayores son sectores vulnerables
Es importante poner especial atención a niños menores de cuatro años y adultos mayores a 65 años, ya que se indica que ellos batallan más para adaptarse al calor.
La Dra. Pineda también incluyó entre los grupos de mayor riesgo a las mujeres embarazadas.
En bebés menores de seis meses, no se recomienda dar agua extra si se alimentan con leche materna o fórmula. En su lugar, se debe aumentar la frecuencia de alimentación.
En adultos mayores, se recomienda ofrecer líquidos de manera constante. Si no les gusta tomar agua, se pueden incluir caldos u otras preparaciones líquidas, siempre cuidando que no sean bebidas azucaradas.
Si se transportan en un vehículo particular, nunca los dejes solos en el auto cerrado aunque sea por un periodo “corto” de tiempo, ya que el calor puede poner su salud en riesgo.
8. No olvides cuidar de tus mascotas
Ya sea que trabajes, estudies o tengas planes en el exterior y vayas a dejar a tu mascota en casa, es indispensable dejarle suficiente agua para que se refresque a la par de un entorno ventilado.
En caso de que tengan acceso a un patio, cuida que este tenga zonas con sombra donde puedan descansar y nunca los dejes solos en un auto cerrado.
La Dra. Pineda explicó que en perros una señal de alerta es verlos respirar muy rápido o agitados, ya que esa es una forma en la que intentan disipar el calor.
“Deben tener suficiente agua y fresca para estar tomando, un lugar donde haya sombra y ellos puedan estar más tranquilos”, recomendó.
Si la mascota no toma agua, no orina, se muestra decaída o sigue agitada, se debe acudir al veterinario.
9. Utiliza los accesorios necesarios para protegerte en el exterior
Además de ropa ligera se aconseja hacer uso de sombrillas o paraguas, sombreros, gorras y lentes de sol para cubrir lo más posible del cuerpo ante el sol.
Si buscas un alivio para el calor, incluso puedes humedecer algunas toallas para mantener ciertas zonas de tu cuerpo frescas.
La Dra. Pineda recomendó usar sombrilla si se debe caminar bajo el sol, pues ayuda a disminuir la exposición directa y reduce el riesgo de sobrecalentamiento.

10. Sé cuidadoso con los alimentos que consumes y su preparación
Se recomienda evitar el consumo de alimentos que no estén bien cocinados, ya que pueden enfermarte.
Además, dado que las bacterias se desarrollan más fácilmente, desinfecta con cuidado todas las frutas y verduras que vayas a consumir.
Evita el consumo de alimentos de la calle, particularmente pescados y mariscos, comidas muy calientes o pesadas, mejor opta por incluir más frutas frescas en tu alimentación como la sandía, el pepino, el limón, la naranja, etc.
La Dra. Pineda recomendó evitar comida expuesta al sol o que permanezca mucho tiempo sin refrigeración.
“Si tenemos ese tipo de dudas es mejor no comer ahí; es mejor tratar de llevar la comida de casa”, señaló.
En caso de comer fuera, procura que los alimentos estén bien cocidos y que no estén expuestos al calor durante mucho tiempo.

11. Raciona con cuidado el agua que utilizas
Si bien tomar baños frescos con frecuencia pueden ayudar a reducir la temperatura de tu cuerpo, es importante ser conscientes de nuestro consumo de agua durante la sequía.
Disminuir tu tiempo en la regadera, lavar el carro con cubeta y reutilizar agua para el riego de plantas son algunas acciones que puedes tomar para moderar tu consumo.
En caso de síntomas por calor, la Dra. Pineda recomendó bajar la temperatura por medios físicos: retirarse del sol, quitar exceso de ropa, buscar un lugar fresco, bañarse con agua fresca o colocar paños húmedos en cara, pecho, axilas e ingles.
“Hay que buscar bajar la temperatura por medios físicos. No es que tome una pastilla y se me quite”, explicó.
12. Trata con cuidado cualquier herida y visita a tu médico en caso de malestar
Como consecuencia de la rápida reproducción de bacterias durante la canícula, es importante lavar y desinfectar cualquier herida para evitar complicaciones.
La Dra. Pineda explicó que el calor no necesariamente vuelve más peligrosa una herida, pero sí es importante mantener higiene.
La recomendación es lavar con agua y jabón, cubrir si existe riesgo de contaminación y vigilar que no haya secreción extraña, enrojecimiento intenso o dolor persistente.
Si presentas algún síntoma como dolor de cabeza, deshidratación, náusea, mareo o aumento de temperatura tras exposición al sol, consulta con tu médico para que pueda ofrecerte el tratamiento necesario.
13. Usa correctamente el aire acondicionado
La Dra. Rommy E. Pineda Magaña explicó que el aire acondicionado sí es recomendable cuando se tiene disponible, pues ayuda a mantener una temperatura segura dentro de casa, oficina o espacios cerrados.
“El frío, como tal, no nos enferma. Entonces, no es que yo me vaya a enfermar porque me vaya a dar el aire acondicionado”, señaló.
La especialista recomendó mantenerlo entre 22 y 24 grados, una temperatura suficiente para refrescar el ambiente sin llegar a extremos.
También sugirió cuidar la ventilación y limpieza del sistema, sobre todo en personas con alergias o problemas respiratorios.
14. Protégete del calor en el transporte público
En ciudades donde se usa metro, camión o transporte saturado, el calor puede aumentar por la concentración de personas y la falta de ventilación.
La Dra. Pineda recomendó usar ropa ligera, de preferencia de algodón, porque ayuda a transpirar y permite que el cuerpo disipe mejor la temperatura.
También aconsejó llevar agua, hidratarse antes o durante el trayecto y consumir frutas que aporten líquidos, como naranja o manzana.
“Si yo sé que me voy a aventar toda la línea del metro y empiezo a sudar, tratar de tomar agüita”, recomendó.
15. Vigila si estás orinando con frecuencia
Una forma sencilla de saber si te estás hidratando correctamente es observar si orinas durante el día.
La Dra. Pineda explicó que lo ideal es revisar que una persona orine aproximadamente cada tres horas, ya que pasar muchas horas sin hacerlo puede ser una señal de deshidratación.
“Lo idóneo es que cada tres horas estemos cuidando que realmente uno esté orinando”, comentó.
Esta recomendación es especialmente importante en niñas, niños, personas adultas mayores y mujeres embarazadas, quienes pueden deshidratarse con mayor facilidad durante la temporada de calor.
¿Qué hacer en caso de agotamiento o la llegada de un golpe de calor?
A pesar de que la insolación o el agotamiento por consecuencia del calor deben de ser tomados con seriedad, la doctora Robles asegura que estas condiciones pueden ser tratadas de manera relativamente sencilla.
Primeramente, la experta recomienda hidratar a la persona afectada, poniéndola bajo sombra y removiendo el exceso de prendas.
En estos casos, se aconseja poner especial atención a la temperatura y presión arterial de la persona, ya que de no bajar, se puede estar presentando un golpe de calor.
- Signos de alarma
Por su parte, un golpe de calor se considera como un cuadro médico grave caracterizado por una temperatura corporal superior a los 39.4 grados centígrados.
Ante dicha situación, es imperativo estar atentos a signos de alarma como:
- Piel caliente y seca sin sudor
- Confusión o pérdida del conocimiento
- Vómito frecuente
- Falta de aire o problemas para respirar
- Convulsiones
- Desmayo prolongado
- Incapacidad para tomar líquidos
- Temperatura que no baja pese a medidas físicas
La Dra. Pineda recomendó acudir a urgencias si la persona convulsiona, no logra despertar, se desmaya durante más de cinco minutos o presenta vómito persistente y no tolera líquidos.
“Cualquier síntoma que no se quite o una temperatura que no se pueda controlar, con antecedente de haber estado expuesto al sol, pudiera ser un golpe de calor”, señaló.
En caso de presentar un golpe de calor es necesario pedir de inmediato atención médica especializada.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: