Detrás de algunos aspectos que distinguen al Tecnológico de Monterrey hay una historia.
Su forma de enseñar, su relación con la tecnología y el mundo, las humanidades, el emprendimiento e incluso algunos de sus símbolos tienen detrás decisiones, personajes y momentos que le fueron dando forma.
A 83 años de su fundación, recorremos su historia a partir de 8 preguntas que ayudan a entender por qué el Tec es como es hoy.
1. ¿Por qué surgió el Tec de Monterrey y qué hizo diferente desde el inicio?
2. ¿Cómo empezó el Tec a llevar su educación más allá de Monterrey?
3. ¿Por qué el Tec ha apostado por la tecnología para transformar la educación?
4. ¿Qué lugar tienen las humanidades en un Tecnológico?
5. ¿De dónde vienen el Borrego, el mural y el color azul del Tec?
6. ¿Por qué los estudiantes del Tec resuelven retos del mundo real?
7. ¿Cómo se volvieron el emprendimiento y la innovación parte del Tec?
8. ¿Cómo se conecta el Tec con el mundo?
1. ¿Por qué surgió el Tec de Monterrey y qué hizo diferente desde el inicio?
El Tecnológico de Monterrey nació en 1943 para responder a una necesidad concreta: Monterrey estaba creciendo como ciudad industrial y necesitaba profesionistas que ayudaran a impulsar ese desarrollo. Sin embargo, la oferta de educación superior era limitada y muchos jóvenes tenían que salir de la ciudad —e incluso del país— para continuar sus estudios.
La Segunda Guerra Mundial hizo todavía más difícil estudiar en el extranjero. Ante ese panorama, un grupo de empresarios liderado por don Eugenio Garza Sada impulsó una institución que formara a los profesionales que se requería.
Ricardo Elizondo, historiador y director de la Biblioteca Cervantina del Tec desde la década de 1980 hasta 2011, explicó en uno de sus libros sobre la institución que sus impulsores vieron en la educación superior una respuesta a las necesidades de desarrollo de la ciudad.
Pero no se trataba solo de abrir una nueva escuela. La experiencia de don Eugenio Garza Sada como estudiante del MIT también influyó en la creación del Tec, particularmente por el vínculo de esa institución con la industria, la calidad de sus profesores, su infraestructura y las actividades estudiantiles.
Desde sus primeros años, el Tec adoptó además decisiones poco comunes para la época en México, como contar con profesores de tiempo completo y un sistema semestral.
2. ¿Cómo empezó el Tec a llevar su educación más allá de Monterrey?
En la década de 1960 comenzó a tomar forma la primera sede del Tec fuera de Monterrey: Guaymas, Sonora, creada para apoyar la formación de estudiantes de una nueva carrera vinculada con ciencias marítimas y tecnología de alimentos. La unidad inició actividades en 1967.
En esos mismos años, el Tec comenzó también a experimentar con la televisión de circuito cerrado, una tecnología que después permitiría ampliar el alcance de la enseñanza.
Ricardo Elizondo explicó que ambas experiencias —los cursos por televisión y la llegada a Guaymas— ayudaron a sentar las bases para que el Tec ampliara posteriormente su alcance en México.
Así comenzó una idea que acompañaría al Tec durante las décadas siguientes: buscar distintas maneras de llevar la educación más allá de un espacio físico.
3. ¿Por qué el Tec ha apostado por la tecnología para transformar la educación?
La tecnología ha sido una herramienta recurrente del Tec para probar nuevas formas de enseñar, aprender y conectar a estudiantes y profesores. Uno de los primeros ejemplos ocurrió en 1964, cuando comenzó a transmitir clases universitarias por televisión de circuito cerrado.
Décadas después, esa experimentación continuó con el Sistema de Educación Interactiva por Satélite, utilizado desde 1989 para capacitar profesores a distancia, y con la creación de la Universidad Virtual en 1996, que ofreció programas académicos y de educación continua en México y Latinoamérica.
Actualmente, esa exploración incluye tecnologías inmersivas como la realidad virtual, aumentada y extendida, utilizadas para crear experiencias en las que los estudiantes pueden practicar habilidades y enfrentarse a situaciones cercanas a las que encontrarán en entornos profesionales.
4. ¿Qué lugar tienen las humanidades en un Tecnológico?
La idea de combinar la formación técnica con las humanidades estuvo presente desde la fundación del Tec. Incluso apareció en la discusión sobre cómo debía llamarse la nueva institución.
El historiador Rodrigo Mendirichaga narra que Virgilio Garza Jr., integrante del grupo fundador del Tec, planteó que, además de preparar buenos ingenieros, se enseñarían filosofía, literatura, arte y ética como parte de una educación más completa. Don Eugenio Garza Sada coincidió en incluir estas materias en el plan de estudios. Esa visión quedó reflejada en el nombre Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
Esa intención comenzó a tomar forma desde los primeros años. Mendirichaga documenta que en la década de 1940 las humanidades y las actividades culturales ya tenían presencia en la formación y la vida estudiantil, y que en 1945 se creó el Departamento de Humanidades.
Con los años, esa presencia adquirió nuevas formas. A finales de los años 50 se abrió la Escuela de Letras, con la carrera de Profesor en Lengua y Literatura, un momento que Ricardo Elizondo identificó como la incursión del Tec en el campo de las humanidades.
La cultura también ganó espacio mediante conciertos, teatro, exposiciones y conferencias. En 1963 se creó el Departamento de Difusión Cultural, que impulsó estas actividades y acercó a la comunidad a escritores y creadores.
Décadas después surgieron iniciativas como la Cátedra Alfonso Reyes, creada en 1999, y la Feria Internacional del Libro Monterrey, como espacios para acercar las humanidades, los libros y la conversación cultural a distintas comunidades.
5. ¿De dónde vienen el Borrego, el mural y el color azul del Tec?
El Borrego
Su origen se remonta a 1945 y existen distintas versiones sobre cómo se convirtió en la mascota del Tec.
La más conocida cuenta que, rumbo a un partido de futbol americano, los jugadores detuvieron el camión y cooperaron para comprar un borrego que encontraron con su pastor cerca del río Santa Catarina.
Sin embargo, también se vincula su origen con una votación entre estudiantes y existen referencias de su uso en publicaciones estudiantiles antes de aquel episodio.
Décadas después, el Borrego también dio origen a Teus, la mascota oficial del Tec, presentada en 2019.
El mural
“El Triunfo de la Cultura”, obra de Jorge González Camarena, fue inaugurado en 1954 en el edificio que actualmente alberga la Rectoría del Tec de Monterrey y que entonces funcionaba como biblioteca.
El alto relieve representa la lucha y victoria de Quetzalcóatl sobre Tezcatlipoca, así como el triunfo de la civilización y la cultura sobre el estancamiento y la apatía.
El color azul
Su origen también está ligado al futbol americano. En 1945, el equipo había elegido inicialmente el rojo para sus uniformes, pero la fábrica no tenía suficiente tela de ese color.
Un estudiante propuso entonces utilizar azul y blanco, los colores del autobús en el que viajaban. Así comenzó el uso del azul para representar al Tec de Monterrey.
6. ¿Por qué los estudiantes del Tec resuelven retos del mundo real?
Desde sus primeras décadas, el Tec buscó relacionar la formación de sus estudiantes con las necesidades de su entorno. Esa vinculación tomó distintas formas a través del tiempo, desde talleres y laboratorios hasta experiencias relacionadas con sectores productivos.
A partir de 2013 comenzó a gestarse un nuevo modelo educativo que llevó esa vinculación a una nueva escala. El aprendizaje basado en retos se convirtió en una parte central de la formación: los estudiantes trabajan ante situaciones reales y utilizan conocimientos de distintas disciplinas para desarrollar propuestas y soluciones.
Con el nuevo modelo surgió también la figura de los socios formadores: empresas, organizaciones, gobiernos e instituciones que participan en las experiencias educativas, planteando retos y acompañando a los estudiantes durante su desarrollo.
Actualmente, los retos pueden partir de necesidades empresariales, sociales, científicas, tecnológicas o ambientales, permitiendo que los estudiantes desarrollen competencias mientras enfrentan la complejidad de situaciones reales.
7. ¿Cómo se volvieron el emprendimiento y la innovación parte del Tec?
La manera de entender el emprendimiento en el Tec ha cambiado con el tiempo. Sus primeros programas estuvieron más vinculados con la creación de empresas y con el desarrollo de capacidades para que los estudiantes generaran sus propias oportunidades.
En 1978 comenzó el Programa Empresario y, en 1985, se institucionalizó el Programa Emprendedor, enfocado en desarrollar el espíritu emprendedor e innovador de los estudiantes. Para 1990, esta formación ya se había convertido en un curso sello para alumnos de profesional.
Con los años, esta visión se amplió más allá de crear una empresa. El emprendimiento y la innovación se han vinculado también con la capacidad de identificar oportunidades, enfrentar problemas y generar nuevas respuestas desde distintos ámbitos.
Actualmente, la innovación forma parte de una visión más amplia que la relaciona con la investigación, la internacionalización y la generación de impacto, así como con la colaboración entre universidades, empresas y otros actores para responder a desafíos del entorno.
8. ¿Cómo se conecta el Tec con el mundo?
La conexión internacional del Tec comenzó desde sus primeros años y fue mucho más allá de enviar estudiantes al extranjero. Incluyó también la llegada de alumnos y profesores internacionales y, con el tiempo, se amplió hacia otras formas de colaboración académica y científica con instituciones de distintos países.
En 1947 se realizó el primer programa de intercambio con la Universidad de Luisiana y comenzaron a participar profesores visitantes del extranjero. Un año después, el Tec ofreció cursos intensivos de verano en inglés para estudiantes extranjeros y, en 1950, comenzó a recibir regularmente alumnos internacionales en sus programas.
Esa relación fue creciendo. Hacia 1960, Ricardo Elizondo documentó la presencia de estudiantes procedentes de 19 países de América, así como experiencias de alumnos del Tec en universidades de Estados Unidos. Décadas después se ampliarían los programas de movilidad y las colaboraciones con universidades de distintas regiones del mundo.
La internacionalización también se extendió a la investigación, la innovación y la colaboración académica. El Tec participa actualmente en redes globales y desarrolla proyectos conjuntos con universidades e instituciones de otros países para compartir conocimiento y abordar problemas que trascienden fronteras.
Hoy, la institución plantea la internacionalización como una estrategia integral y transversal, la cual busca conectar estudiantes, profesores e investigadores con otras perspectivas, culturas y capacidades para colaborar ante desafíos globales.
Fuentes consultadas:
- Elizondo Elizondo, Ricardo. Realista y Visionario: Sesenta Aniversario. Tecnológico de Monterrey, Campus Monterrey. ITESM, 2003.
- Mendirichaga, Rodrigo. El Tecnológico de Monterrey: sucesos, anécdotas, personajes. Ediciones Castillo, 1982.
- Legados que trascienden. Tecnológico de Monterrey, publicación conmemorativa por el 80 aniversario, 2023. (Consulta el libro).
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