"¿A quiénes incluimos, cuándo y en dónde? Es una pregunta ética, sobre nuestra forma de habitar el mundo"
Por Marianx Gabarrot | Escuela de Humanidades y Educación - 24/06/2026 Fotos Shutterstock
Tiempo estimado de lectura:3 mins

Marianx Gabarrot | Opinión | Escuela de Humanidades y Educación 
 

Todxs estamos, en principio, a favor de la inclusión en la universidad y pocas veces nos detenemos a pensar en lo que esto significa. 

Podemos decir que la diversidad es parte de los organismos complejos que constituyen la vida, no hay dos seres exactamente iguales. 

En el caso de los seres humanos, se conciben como diferentes quienes:

- No son blancos (nombrados en general como “afrodescendientes o indígenas)

- Quienes no acceden a un ingreso que les permita sostener la vida (nombrados en general como “pobres”)

- Quienes no pueden vivir en el país donde nacieron y no pueden acceder a tramitar documentos que les permitan vivir en otro país (nombrados en general como “migrantes)

- Quienes no tienen un cuerpo productivo o que no pueda adaptarse a la infraestructura (nombrados en general como “personas con discapacidad”), y 

- Quienes no son heterosexuales (nombrados como poblaciones LGBTQI+)   


 

Diversidad
"¿A quiénes incluimos, cuándo y en dónde? Es una pregunta ética, sobre nuestra forma de habitar el mundo".  Foto: Shutterstock

¿Porqué una persona blanca, con ingresos suficientes, documentos de residencia o ciudadanía, cuyo cuerpo pueda navegar las ciudades y los edificios, y que es abiertamente heterosexual, no se concibe como diversa siendo que lo es, en tanto que es un ser vivo?

Si una persona no se concibe como diversa, entonces se concibe como normal. Esto significa que está incluida, y por lo tanto puede tomar la decisión de incluir a quienes no lo están. 

En este sentido, la diferencia siempre es una diferencia de poder y tiene más poder quien puede decidir.  

¿A quiénes incluimos, cuándo y en dónde?  Es una pregunta ética, sobre nuestra forma de habitar el mundo. 

Por lo tanto, la respuesta tiene mil matices, posibilidades y disponibilidades. Se trata de un acto de voluntad, del paso para ir al encuentro con la diferencia. 

Esta decisión la tomamos todos los días, tiene que ver con los valores de cada quien, con las familias, comunidades, instituciones - incluyendo las universitarias - y naciones que queremos habitar.  

Existen tantas formas de hacerlo como existen tantas formas de vida en el planeta.   

Por ello, es necesario ir más allá de los principios para situarnos en la experiencia y el lugar de cada quien con respecto a la norma, así como en la voluntad para reconocer (o no) nuestra propia diversidad. 

Hacerlo implica hablar en primera persona: respetar mi propia dignidad y respetar la tuya, en tanto que eres un ser vivo como yo.  Esto también me hace responsable de la universidad que construyo todos los días.



* Marianx Gabarrot es profesora en el Tec de Monterrey, experta en estudios de género, migración y violencia, con un enfoque crítico feminista y geográfico.

 

LEE ADEMÁS:
 

 

Seleccionar notas relacionadas automáticamente
1
Campus:
Categoría: