Hay quienes comienzan un semestre preguntándose dónde está su salón, quiénes serán sus amigos o cómo serán sus profesores.
Otros regresan dejando atrás una ciudad, una rutina o su familia. Y hay quienes comienzan sabiendo que, mientras unos están por vivir muchas de sus primeras veces, otros vivirán algunas de las últimas.
Aunque el calendario marque el mismo regreso a clases, comenzar un semestre no significa lo mismo para todos.
Julio y Roberta inician su carrera con la emoción y nervios de cumplir un sueño; Jana deja la comodidad para iniciar nuevamente en otra ciudad; Guillermo llega desde España para estudiar un semestre en México. Ana Paola inicia su último semestre intentando disfrutar lo que tendrá que dejar atrás.
Cinco estudiantes del Tec de Monterrey. Cuatro momentos diferentes de la vida universitaria y una misma pregunta: ¿Qué significa volver a empezar cuando tú tampoco eres la misma persona que comenzó el semestre anterior?
Julio y Roberta: cuando el primer día comenzó años atrás
Julio Espinoza todavía no entra a su primera clase en el Tec, pero lleva años observando la vida universitaria desde afuera.
Mientras estudiaba en Prepa Alfa Fundación seguía en Instagram las actividades de los grupos estudiantiles. Veía competencias, presentaciones y a estudiantes reunidos alrededor de aquello que les apasionaba.
El sueño de Roberta Salinas comenzó cuando era niña, en KidZania. Una de las actividades que realizó fue tramitar una credencial y un horario para "estar en el Tec". Años después todavía conserva aquella credencial.
Ahora ambos están a punto de encontrarse en el mismo lugar. Julio, de 18 años, y Roberta, de 19, comenzarán su primer semestre de B.S. in Industrial Engineering with minor in Systems Engineering.
Llegan desde caminos distintos, pero comparten algo más que una carrera: los dos llevan tiempo imaginando este momento.
Para Julio, llegar también significó descubrir cómo hacerlo posible.
Será la primera persona de su familia en estudiar una carrera universitaria y desde preparatoria tenía claro que quería hacerlo en el Tec.
Buscó oportunidades y aplicó a becas hasta obtener la Beca Fundación Zaber.
Para Roberta, será la continuación de una etapa que comenzó en PrepaTec y que ya le permitió descubrir una de sus pasiones: la danza folclórica.
Ahora buscará continuar desarrollándola al incorporarse a Raíces, compañía de danza folclórica y música representativa de alto rendimiento del Tec.
Pero cumplir un sueño no elimina los nervios. Encontrar los salones, acostumbrarse a nuevos horarios, conocer profesores y comenzar a relacionarse con compañeros formarán parte de esos primeros días.
Después vendrá todo lo demás. Julio quiere involucrarse en grupos estudiantiles, probar experiencias que van desde emprendimiento hasta salsa y danza folclórica. Roberta espera conocer personas que la inspiren, asumir nuevos retos y descubrir habilidades que todavía no sabe que tiene.
Ninguno sabe cuál clase se convertirá en su favorita o qué experiencias terminarán definiendo su carrera. Por ahora, su próximo desafío será encontrar el salón de su primera clase y entrar.
Jana: dejar tu zona de confort cuando nadie te obliga a hacerlo
Jana Rincón ya había aprendido a vivir en Monterrey. Tenía amigos, una rutina, proyectos y lugares conocidos. Después de un tiempo, campus Monterrey había dejado de sentirse nuevo.
Se había convertido en su zona de confort. Y precisamente por eso decidió irse.
Este semestre comenzará el séptimo semestre de la Licenciatura en Estrategia y Transformación de Negocios en campus Ciudad de México.
La posibilidad llevaba cerca de seis meses rondándole la cabeza. Cambiar de campus significaba dejar temporalmente la rutina que había construido y delegar responsabilidades en proyectos en los que participa, como The Network Jr. – Pequeño Gran Emprendedor, un bootcamp de emprendimiento para niñas y niños.
Durante algunas semanas sintió miedo. Hubo incluso personas que le recomendaron no hacerlo. Pero algo seguía diciéndole que tenía que ir.
Para ella, Ciudad de México representa algo que todavía no sabe exactamente cómo nombrar.
"Me llama a descubrirme", explica.
Quiere estudiar negocios desde otra perspectiva, pero también darle un giro a su vida y explorar una faceta personal que siente que todavía no conoce por completo: la artística.
Quiere tomar clases de guitarra, probar teatro, acercarse al arte y la comunicación. Conocer personas diferentes y recorrer una ciudad que todavía no entiende.
Su expectativa para este semestre, va más allá de acumular materias o conocer otro campus. Quiere descubrir qué ocurre cuando deja atrás aquello que ya conoce y vuelve a colocarse en una posición donde tendrá que aprender, preguntar y adaptarse.
Guillermo: cruzar el océano para descubrir otra versión de él
Pocos días antes de viajar a México, la emoción de Guillermo Gulías cambió.
Durante meses había pensado en la experiencia que viviría al otro lado del Atlántico. Pero después llegó el momento de hacer las maletas y despedirse de su familia, amigos y de la vida cotidiana que conocía en España.
Guillermo estudia en la Universidad del País Vasco y comenzará su cuarto año de Publicidad y Relaciones Públicas durante una estancia en el Tec.
Eligió México porque quería vivir una cultura que, desde España, podía parecer cercana por compartir el idioma. Al llegar descubrió algo distinto.
Llevaba apenas un día en México y algunas de las preocupaciones que lo acompañaron durante el viaje ya habían desaparecido, pero ahora, comienza otro desafío: construir una vida lejos de la que conoce.
Guillermo espera regresar a España siendo una persona diferente, no solamente por los lugares que conozca durante su estancia, sino por las personas de diferentes partes del mundo con las que espera convivir.
Ana Paola: cuando comenzar también significa despedirse
Ana Paola Berlanga sabe algo que los otros cuatro todavía no pueden saber: el tiempo pasa muy rápido.
Cuando comience su noveno semestre de Derecho en campus Monterrey, regresará a los salones sabiendo que esta vez será la última.
"Nervios, felicidad, emoción, angustia y sobre todo mucha nostalgia", enumera cuando intenta explicar lo que siente.
Durante muchos años aprendió a combinar una profesión demandante con otra de sus grandes pasiones: bailar.
Ingresó a la Compañía de Danza Moderna de campus Monterrey en agosto de 2022, gracias a una beca artística.
Desde entonces participó en Drácula, Alicia y Frida, además de presentaciones en el Festival Internacional de Santa Lucía, encuentros universitarios de danza y distintas ediciones de VIBRART, el festival de arte y cultura del Tec.
Este semestre todavía le queda una historia más sobre el escenario: participará en Frankenstein dentro del Festival Internacional Santa Lucía, en Monterrey.
También regresó recientemente de una experiencia internacional en Madrid, en el Centro de Estudios Garrigues.
Muchas de las cosas que alguna vez estuvieron en su lista de experiencias que quería vivir durante la universidad tienen ahora forma de recuerdos.
Por eso su objetivo para estos últimos meses es estar presente, aprovechar los últimos momentos con amigos, profesores y familia.
Busca seguir bailando, graduarse con un buen promedio, obtener un buen resultado en el examen CENEVAL y aspirar al reconocimiento al mérito artístico.
Por primera vez, ya no habrá otro semestre marcado automáticamente en el calendario en su carrera.
Lo que seguiría, si se integra a la vida profesional, es incorporarse a áreas como derecho corporativo, fiscal o laboral y, algún día, cumplir otro de sus sueños: abrir su propia academia de danza en Monterrey.
Por eso, cuando piensa en quienes apenas comienzan la universidad, como Julio y Roberta, su consejo no tiene que ver con calificaciones ni con elegir correctamente una materia.
"Que disfruten absolutamente todo. Que haga todo, que viva todo y que nunca se quede con las ganas de hacer algo. Conozcan personas, participen, entren a grupos estudiantiles... digan que sí.
"No den por hecho el tiempo, cuatro o cinco años pueden parecer muchísimo cuando estás buscando tu salón durante el primer día, pero se pasa en un abrir y cerrar de ojos", recomienda.
El mismo regreso, cuatro maneras de comenzar
Hoy, los cinco caminan hacia un salón de clases.
Julio y Roberta probablemente revisan más de una vez dónde está el suyo.
Jana comienza a reconocer espacios, rutas y lugares de una ciudad que todavía siente ajena.
Guillermo despierta a miles de kilómetros de las personas de las que se despidió
Ana Paola vuelve a lugares que conoce de memoria, sabiendo que esta vez también tendrá que despedirse de ellos.
Cinco estudiantes. Cuatro momentos distintos. Un mismo regreso a clases.
Quizá por eso cada primer día tiene un significado diferente: porque ese lugar en el que hoy algunos temen perderse puede convertirse, algún día, en el mismo del que cueste despedirse.
Este 10 de agosto inició un nuevo periodo académico semestral Agosto-Diciembre 2026 en el Tec de Monterrey.
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