Enseñar a niñas y niños a reconocer qué comen y por qué ciertos alimentos son importantes para su salud es el objetivo de Mini Nutrias, proyecto social impulsado por Paula Aguado, estudiante del Tec de Monterrey.
A través de talleres de cocina nutritiva, esta iniciativa ha acercado conocimientos sobre alimentación saludable a alumnos de primarias del área metropolitana de Monterrey.
“Mini Nutrias nació con la idea de informar a niñas y niños de entre 6 y 12 años sobre la importancia de una buena nutrición y promover hábitos alimenticios que puedan compartir con sus familias”, detalló Paula.
Mini Nutrias ha logrado reunir entre 10 y 15 niños por sesión en la modalidad virtual, y más de 100 participantes en talleres presenciales.
Paula estudia Bachelor in Global Business en campus Monterrey y es parte de la 13va generación de Líderes del Mañana.
Enfocan proyecto en nutrición infantil
Mini Nutrias comenzó cuando Paula y otras 3 estudiantes cursaban una materia de innovación social en preparatoria Alfa Fundación y decidieron enfocarse en la nutrición infantil.
De esta manera, en agosto de 2024, el proyecto arrancaría con talleres virtuales de cocina nutritiva dirigidos a estudiantes de primaria.
Las sesiones continuaron hasta mayo de 2025 y contaron con asesoría de una estudiante de la Licenciatura en Nutrición del Tec.
“Mini Nutrias nació con la idea de informar a niñas y niños de entre 6 y 12 años sobre la importancia de una buena nutrición".
“En las actividades buscamos alejarnos de una clase tradicional, así que les hacíamos una invitación a entrar a sus cocinas y preparar, junto con el equipo, recetas sencillas mientras aprendían”, explicó.
La estrategia combinaba sesiones presenciales donde compartían información con actividades prácticas para mantener la atención de los participantes.
“Durante las sesiones animamos mucho a las niñas y niños a ser parte del proceso de preparación.
“Por ejemplo, una de las recetas favoritas era la de hotcakes de avena con plátano”, compartió.
Suman aliados a la iniciativa
Trasladar el proyecto de sesiones virtuales a presenciales requirió de un trabajo en conjunto con la Fundación Color Esperanza, asociación civil dedicada a apoyar personas en situación de vulnerabilidad, aseguró.
“La fundación nos facilitó un espacio para trabajar con las niñas y niños que enfrentaban dificultades para conectarse al curso en línea”, dijo.
Además de tener talleres presenciales en este espacio, Paula y sus compañeras realizaron un campamento de verano de cocina nutritiva en Apodaca, Nuevo León.
“También participamos en una Feria de la Salud organizada por la primaria Club de Leones en San Nicolás”, agregó.
Fijan objetivos a largo plazo
Para Paula y el equipo de trabajo que acompaña el proyecto, uno de los principales aprendizajes fue comprobar que lo que los estudiantes aprendían en los talleres podía trascender a sus casas.
“Un cuestionario aplicado durante los primeros meses del proyecto virtual mostró un 80 % de aprobación en los nuevos conocimientos nutricionales”, mencionó.
Uno de sus objetivos a largo plazo es regresar a las escuelas y abrir la posibilidad de que las primarias interesadas puedan solicitar talleres.
“En las actividades buscamos alejarnos de una clase tradicional, así que les hacíamos una invitación a entrar a sus cocinas".
También visualizan participar nuevamente en ferias de salud, un formato que les permitió llegar a un mayor número de niñas y niños.
Para crecer, Paula reconoce que necesitarán más voluntarios, aliados, redes de comunicación y una estructura que permita llevar el proyecto a más comunidades.
“Se necesitan una mesa directiva, voluntarios, redes de comunicación y aliados. La intención es que Mini Nutrias pueda llegar a otras partes del estado”, dijo.
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