Con residuos orgánicos generados dentro del campus, integrantes de la comunidad del Tec Guadalajara participaron en la primera edición de MasTec Chef, una competencia de cocina sostenible en la que transformaron ingredientes normalmente descartados en platillos.
El desafío consistió en utilizar residuos orgánicos generados en los establecimientos del campus. Sin embargo, estos no podían incorporarse únicamente como decoración o complemento, sino que debían representar uno de los ingredientes principales de las preparaciones.
Esta condición representó un reto adicional, debido a que los residuos pueden tener texturas, niveles de fibra y procesos de cocción distintos a los ingredientes convencionales.
Por ello, los equipos tuvieron que adaptar sus recetas y encontrar nuevas maneras de aprovecharlos dentro de la cocina.
Tras recibir 38 inscripciones, MasTec Chef reunió a 20 participantes, quienes fueron distribuidos en 4 equipos. Durante la competencia, cada grupo preparó y presentó ante el jurado un plato fuerte y un postre.
Cuando las recetas dejaron el papel
El equipo ‘Los Sustentables’ obtuvo el primer lugar con unas croquetas elaboradas con arroz cocido recuperado de un restaurante del campus y bagazo de piña. Como postre, presentaron un panqué preparado con piña y mango.
Alma Domínguez, investigadora postdoctoral del campus y organizadora de MasTec Chef, tomó como punto de partida una actividad previa realizada en campus, en la que el estudiantado diseñaba y redactaba recetas a partir de residuos.
Sin embargo, observó que muchas de las propuestas se quedaban únicamente en papel o que no todas las personas del equipo participaban en la preparación. Así, pues, decidió convertir el ejercicio en una competencia “dinámica, atrevida y creativa”, dijo.
Domínguez explicó que suele confundirse el concepto de residuo con el de basura, aunque no todo residuo está sucio, descompuesto o resulta inutilizable. Por el contrario, muchos materiales todavía conservan valor y pueden ser aprovechados para crear nuevos productos.
A partir de esta idea, MasTec Chef buscó que quienes participaron se replantearan la manera en que perciben los desechos alimentarios y descubrieran que, mediante la creatividad y un manejo adecuado, éstos pueden convertirse en ingredientes útiles dentro de nuevas preparaciones.
Aprendizaje y práctica
La convocatoria estuvo abierta a estudiantes de distintas carreras y semestres, así como a colaboradores del campus, con el objetivo de reunir perspectivasdiversas para enfrentar un mismo reto.
Antes de la competencia, quienes fueron parte de la actividad asistieron a sesiones informativas donde conocieron las bases del concurso y profundizaron conceptos relacionados con los residuos:
- ¿Qué son?
- ¿Cómo se clasifican? y
- ¿Cuáles son los que más se generan en el Campus Guadalajara?
Durante esta preparación, el proyecto contó con la participación del Banco de Alimentos de Jalisco, cuyo representante compartió información sobre el aprovechamiento de alimentos y la realidad del desperdicio alimentario en el estado.
Esta colaboración, en opinión de Domínguez, permitió que se comprendiera el impacto que tienen los residuos desde una perspectiva social y ambiental, además de reflexionar sobre la importancia de planificar mejor el consumo de alimentos para reducir el desperdicio.
"Se dieron cuenta de que muchos de los residuos pueden evitarse si se planifica adecuadamente el consumo y las comidas de la semana", comentó Domínguez.
Del residuo al platillo
Como resultado del reto, los equipos presentaron distintas recetas elaboradas con residuos alimentarios, al poner en práctica los conocimientos adquiridos durante las sesiones informativas.
Durante la competencia, presentaron propuestas gastronómicas elaboradas a partir de residuos alimentarios que comúnmente se desechan.
Entre los platillos destacados estuvieron:
- Enchiladas rellenas de cáscara de plátano
- Tortitas de lentejas con bagazo de betabel y zanahoria
- Croquetas elaboradas con arroz cocido y bagazo de piña
- Panqué preparado con borra de café
Postre elaborado con arroz, mango y naranja.
"Muchos de los residuos pueden evitarse si se planifica adecuadamente el consumo y las comidas de la semana".
Para elegir a las propuestas ganadoras, el jurado evaluó distintos aspectos, entre ellos:
- Aprovechamiento del residuo
- Sabor
- Presentación
- Uso de ingredientes locales y de temporada y
- Balance nutricional.
"Fueron una sorpresa los resultados porque ahí se mostró meramente la intención de hacer un bien", compartió la investigadora del Tec Guadalajara.
Lo aprendido continúa
El proyecto recibió financiamiento a través de Campus Vivo, una iniciativa alineada con Ruta Azul, después de ser seleccionado en una convocatoria nacional para impulsar proyectos de sostenibilidad.
Ruta Azul es el nombre del Plan de Sostenibilidad y Acción Climática del Tec rumbo al 2030, enfocado en orientar capacidades para transformar el futuro a partir de las decisiones, labores e impactos realizados hoy.
Para la investigadora, el balance fue favorable, ya que permitió conocer las propuestas desarrolladas y el propósito con el que fueron creadas; “uno de los aspectos más gratificantes de esta primera edición”, afirmó.
Con los aprendizajes obtenidos durante este proyecto piloto, Alma Domínguez planea trabajar, en colaboración con la estrategia de Ruta Azul, en una segunda edición del concurso.
Su objetivo es fortalecer la iniciativa y demostrar que, con creatividad, conocimiento y una mejor planeación, los residuos pueden convertirse en una oportunidad para generar soluciones con impacto dentro y fuera del campus.
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