Para identificar puntos de riesgo ante condiciones de lluvia, un grupo de investigadores del Tec de Monterrey, campus Estado de México (CEM), desarrollan InfraRisk 360.
“La idea es que una persona pueda meterse a InfraRisk y diga: yo tengo esta infraestructura en estas localidades. ¿Qué pasaría si ocurre una lluvia de cierto nivel de intensidad?”, explicó Daniel Chavarria, investigador y alumno del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería del Tec.
Uno de los objetivos de InfraRisk 360 es agilizar la generación de mapas de riesgo, un proceso requiere la intervención de especialistas y que actualmente puede tomar horas, días o semanas debido a la cantidad de información que debe integrarse sobre cada infraestructura, como su tipo, material y valor.
Al integrarse al grupo de investigación Water 360, liderado por Rosanna Bonasia, profesora investigadora del Tecnológico de Monterrey, Daniel identificó la necesidad de agilizar la elaboración de mapas de riesgo de inundación.
Dentro del proyecto, Daniel Chavarria es responsable del desarrollo y programación de la plataforma, en la que integra los algoritmos y la información derivados de la investigación realizada por el grupo.
El reto de hacer accesible la información de riesgo
InfraRisk 360 lleva alrededor de 2 años de desarrollo. El proyecto comenzó con herramientas de sistemas de información geográfica (GIS), pero el equipo identificó limitaciones para avanzar hacia una plataforma propia.
Ante este reto, Daniel propuso utilizar Unity 3D, un motor para desarrollar videojuegos que también permite crear entornos tridimensionales e interactivos.
“Estamos haciendo una herramienta que busca un impacto positivo y medible y que puede utilizar cualquier persona.”
El cambio permitió llevar la información geográfica a un espacio 3D, donde es posible visualizar el territorio y la infraestructura en un entorno más cercano a cómo se verían en la realidad, en lugar de trabajar únicamente con mapas.
La propuesta es que la herramienta permita a usuarios que no necesariamente son especialistas facilitar la identificación de puntos de riesgo, incorporar información sobre su infraestructura y consultar cómo podría verse afectada ante diferentes niveles de lluvia.
Del análisis del riesgo a la toma de decisiones
Para Daniel, contar con información sobre los posibles impactos de una inundación también puede ayudar a orientar decisiones relacionadas con la prevención, preparación y resiliencia.
La intención es que los datos sobre el riesgo permitan enfocar los recursos hacia las necesidades identificadas, tanto para personas como para gobiernos e instituciones privadas.
En este sentido, Daniel plantea que los datos pueden contribuir a que las inversiones relacionadas con la atención del riesgo respondan a escenarios identificados y no únicamente a percepciones.
“Estamos haciendo una herramienta que busca un impacto positivo y medible y que puede utilizar cualquier persona".
La iniciativa fue presentada en la segunda edición del Foro Nacional de Inundaciones y Resiliencia: De la gestión del riesgo a la transformación del territorio como una herramienta para automatizar la elaboración de mapas de riesgo de inundaciones.
Actualmente, se encuentra en una etapa de validación de la tecnología en un entorno controlado, en la que el equipo trabaja con información de infraestructura y escenarios de inundación reales.
“Me gusta porque empieza a llamar la atención y creo que eso para nosotros es un feedback de que quizá estamos haciendo algo que realmente le interese a la población”, compartió el investigador sobre lo que ha generado InfraRisk 360.
Tras su presentación, el proyecto continuará con el desarrollo e integración de sus componentes.
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