¿Cómo producir energía limpia sin desplazar la agricultura? ¿Y cómo reducir el consumo de agua en uno de los sectores que más la utiliza?
Estas preguntas fueron el punto de partida para crear SolarRoot, un proyecto desarrollado por 8 recién graduados de de distintas carreras de la Escuela de Ingeniería y Ciencias del Tec campus Ciudad de México, que propone una solución capaz de generar energía, producir alimentos y optimizar el uso del agua en un mismo espacio.
La propuesta obtuvo el primer lugar en Invent for the Planet, una competencia internacional de innovación impulsada por Texas A&M University, y fue seleccionada para representar al campus en la siguiente etapa de la competencia en Qatar.
Una solución para dos desafíos
SolarRoot surgió a partir de los desafíos relacionados con la agricultura y la transición energética: el uso de tierras agrícolas para la instalación de paneles solares y el alto consumo de agua en el campo.
El proyecto combina cultivos, energía solar y captación de lluvia en un mismo espacio. A través de paneles solares, sistemas de recolección de agua y riego inteligente, busca hacer más eficiente el uso de los recursos sin afectar la producción agrícola.
“Estos tienden a ser sistemas complejos que requieren diferentes capacidades y analizarlos desde distintas perspectivas para asegurarte de que, al tratar de resolver un problema, no estés generando otros”, explicó Rubén Ahumada Lazo, director de la carrera de Ingeniería en Desarrollo Sustentable.
Tecnología para una agricultura más eficiente
El agua recolectada se distribuye a través de un sistema de riego por goteo subterráneo controlado por sensores de humedad en el suelo.
Gracias a este monitoreo, el sistema puede identificar cuándo es necesario irrigar y suministrar únicamente la cantidad requerida, reduciendo desperdicios y optimizando el consumo de agua.
“Puede tener beneficios económicos y sociales para las personas, pero también ambientales para el planeta”.
La propuesta también aprovecha la sombra generada por los paneles solares para disminuir el estrés térmico de los cultivos y favorecer condiciones más eficientes para su desarrollo.
Estudios analizados por el equipo muestran que algunos sistemas agrivoltaicos han logrado reducir significativamente la pérdida de agua y mantener niveles productivos competitivos.
Ingeniería con impacto global
Más allá de la competencia, SolarRoot busca demostrar que la transición energética y la producción agrícola no tienen que competir por los mismos recursos. Por el contrario, ambas pueden coexistir mediante soluciones diseñadas desde la innovación y la colaboración.
“Puede tener beneficios económicos y sociales para las personas, pero también ambientales para el planeta, al optimizar el uso de recursos y producir más con menos”, señaló Rubén Ahumada Lazo.
Tras obtener el primer lugar en Invent for the Planet, la propuesta representará al campus en la siguiente etapa de evaluación internacional. De ser seleccionada entre los mejores proyectos, avanzará a la fase final que se celebrará en Qatar.
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