Con autopartes hechas con biomateriales, estudiantes de la escudería EcoVolt del Tecnológico de Monterrey campus Ciudad de México obtuvieron el primer lugar en la categoría de Vehicle Design y segundo lugar en Data and Telemetry en la competencia internacional Shell-Eco Marathon celebrada en Indianápolis, Estados Unidos.
Shell Eco-Marathon es una competencia global anual de ingeniería enfocada en la eficiencia energética automotriz, en donde más de 150 universidades de todo el continente americano, crean vehículos que buscan recorrer la mayor distancia con el menor consumo enérgico posible.
Para esta edición, el equipo de campus Ciudad de México participó en las categorías Offtrack de Vehicle Design, en la que se evalúa la estética, sustentabilidad, ergonomía, fiabilidad, y aerodinámica del prototipo y Data and Telemetry, donde se evalúa GPS, corrientes eléctricas, voltaje, aceleración, entre otros factores.

La innovación como motor principal
Una de las novedades implementadas por el equipo fue en el apartado de sustentabilidad.
Los estudiantes diseñaron los pedales de freno del auto utilizando por primera vez micelio de hongo ostra, debido a la resistencia que presenta este material. Sumado a lo anterior, el alimento de esto mismo fue a base de bambú, el cuál fue recolectado en palillos de sushi rescatados de locales de comida dentro del propio campus.
“Algo que caracteriza mucho a este equipo es que no solo innovamos en la parte de electrónica y mecánica, sino también en materiales con menor huella de carbono. Es algo que nos diferencia mucho de otros equipos”, comentó Laura García, encargada del área de sustentabilidad del equipo.
En el área de diseño, también existieron nuevas propuestas, para esta edición, el equipo mostró mejoras en el diseño del vehículo.
En lugar de utilizar un chasis pesado de aluminio, se construyó un monocasco desmontable hecho a base de fibra de carbono, es decir, una sola pieza que funge como la estructura del auto, facilita su transporte y reduce su peso en un 40 a 50 por ciento.
“Tuvimos los sentimientos a flor de piel, gritamos México en lo más alto” .- Paulina Ruiz.
La genialidad detrás del volante
No obstante, existieron complicaciones en el camino para llegar a estos resultados.
Una semana antes de la competencia la dirección del prototipo se rompió, sin embargo, el equipo logró resolver el problema rápidamente.
Emiliano Rivera, encargado del área de aerodinámica reflexionó lo siguiente:
“Una de las banderitas a resaltar del equipo es que por más difícil y complicado pueda sonar, este equipo siempre avanza y crece. El que persevera alcanza y este es un equipo que ha demostrado esfuerzo, disciplina y constancia”.
Y una vez entregados los resultados y premiaciones finales del concurso, la felicidad y orgullo explotó entre los integrantes.
“Fue bastante gratificante, fue muy emotivo, todos realmente lo gritamos, nos emocionamos, tuvimos los sentimientos a flor de piel, gritamos México en lo más alto, además de todo el esfuerzo que conlleva.
“No solo las personas que participaron en la competencia sino también todo el trabajo de las personas en el taller, el desvelo, la dedicación y la verdad fue muy bonito transmitir en tan poco tiempo mucha emoción”,mencionó Paulina Ruíz, encargada del apartado de telemetría.
Por último, Paulina reflexiona sobre lo que hace destacar a EcoVolt sobre otras escuderías:
“Este equipo es muy resiliente y muy terco, porque siempre buscamos de alguna manera innovar, ese ímpetu que tenemos es algo difícil encontrar en otros lados y sobre todo, la familia que formamos aquí”.
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