Tras una estancia de investigación en la Universidad de Oxford, Tayde Cortés Carrasco fue aceptada en Erasmus Mundus LIVE (Leading International Vaccinology Education), una de las maestrías internacionales más competitivas en Vacunología.
La egresada de la Licenciatura en Biociencias del Tec de Monterrey, fue seleccionada entre más de 2 mil postulantes para dicha maestría con el objetivo de llevar la investigación a las zonas más vulnerables de México.
Su camino, impulsado por una curiosidad personal sobre el funcionamiento del cuerpo humano y el impacto de la pandemia del COVID-19, ese interés la llevó a desarrollar experiencias académicas en el extranjero y actualmente busca especializarse en Inmunología y Vacunología.
"Siempre he sido alguien muy curiosa y creo que mi curiosidad se fue hacia mi cuerpo y de ahí hacia la pandemia", comienza.
Cómo su estancia en Oxford definió su rumbo profesional
Durante su formación, Tayde realizó una estancia de investigación en el Oxford Vaccine Group de la Universidad de Oxford, una oportunidad que ella misma gestionó.
La experiencia surgió tras conocer el trabajo de la investigadora brasileña Daniela Ferreira, profesora de Vaccinology en la Universidad de Oxford y especialista en inmunología respiratoria y vacunas.
Lo que más despertó su interés fueron los modelos de infección humana, una técnica que consiste en vacunar a voluntarios y, posteriormente, exponerlos de forma controlada a un patógeno para estudiar la respuesta del sistema inmunológico.
"Fue una experiencia increíble a nivel personal, es una comunidad donde todos se apoyan", afirma.
Durante su estancia, se integró a un protocolo de investigación sobre una vacuna nasal inactivada contra la influenza, utilizada como tratamiento de primera línea en Reino Unido.
"Fue una experiencia increíble a nivel personal, es una comunidad donde todos se apoyan".
Ahí trabajó con citometría de flujo espectral, una técnica que le permitió analizar con mayor precisión las células de la mucosa nasal.
"Lo más importante que me llevo de ahí, no solo fueron las técnicas que aprendí, sino cómo se lleva a cabo un laboratorio en tiempo real", explica.
Los resultados de esa investigación la llevaron a presentar un póster en la BSI Congress, encuentro anual organizado por la British Society for Immunology.
Sin embargo, para Tayde, el mayor aprendizaje fue descubrir una comunidad científica donde estudiantes e investigadores colaboraban sin importar la jerarquía, compartiendo ideas y aprendiendo unos de otros.
"No importaba que fuera de México o que fuera un estudiante de licenciatura, tenía las mismas oportunidades que estudiantes de doctorado", destaca.
Hacia una formación internacional en inmuniología
Tras su experiencia en el Reino Unido, Tayde alcanzó un nuevo logro internacional al ser aceptada en el programa Erasmus Mundus LIVE (Living International Vaccinology Education).
La maestría tiene una duración de 2 años e integra áreas como inmunología, infectología y gestión de proyectos para la industria farmacéutica.
“La maestría en Inmunología involucra también una parte de Project Management en cuestión de farmacéuticas, así como la infectología", detalla.
El proceso de selección fue altamente competitivo: cerca de 2 mil personas aplicaron y solo 26 fueron seleccionadas para formar parte de la generación.
Para asegurar su lugar en el programa, la egresada contó con el apoyo de estudiantes de doctorado que conoció durante su estancia en Oxford, quienes la orientaron en la redacción de su carta de intención y en la forma de fortalecer su currículum.
"Lo que me gustaría hacer es poder ayudar a las personas desde la investigación, llegar a las comunidades donde no se tienen tantos recursos".
Más que un reconocimiento a su trayectoria académica, Tayde considera que esta beca representa la oportunidad de formarse junto a personas de distintas partes del mundo que comparten su misma pasión por la ciencia.
"Creo que lo que más orgullo me genera es no darme por vencida", asegura.
Investigación para quienes más lo necesitan
Al mirar su trayectoria, Tayde asegura que su mayor orgullo no son únicamente los logros académicos, sino la persona en la que se ha convertido.
"Lo que me gustaría hacer es poder ayudar a las personas desde la investigación, llegar a las comunidades donde no se tienen tantos recursos", detalla.
Las largas jornadas que combinaban clases en el Tec con estancias de investigación fortalecieron su disciplina, resiliencia y confianza en sí misma.
"Ver que soy una persona más segura, que soy una persona más puntual, que soy una persona más resiliente, ver todo mi crecimiento personal es lo que más me llena de orgullo", afirma.
Más allá de los conocimientos técnicos, aprendió que la ciencia se construye en colaboración y que cada experiencia representa una oportunidad para seguir creciendo como investigadora.
La egresada tiene claro su propósito: utilizar la formación que adquirirá en el extranjero para contribuir al desarrollo de vacunas que beneficien a comunidades con menos recursos.
"Espero poder aportar mi granito de arena y poder ayudar a las personas desde un punto de vista de investigación”, finaliza Tayde.
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