Tras la llegada de un mensaje al grupo del equipo, Carlos Yañez, estudiante de Bachelor in Global Business en el Tec Ciudad de México, fue nombrado como el mejor liniero defensivo de Liga Mayor en el país.
A sus 18 años y en su primera temporada compitiendo a nivel universitario el jugador de Borregos CCM se convirtió en el ganador del Casco de Oro Anastasio “Látigo” Gerner de los 14 Grandes de la ONEFA.
“Los ojos van a estar en mí, pero la presión nunca se ha involucrado en mi juego”, comenta el jugador respecto a su segunda temporada.
El paso de la liga juvenil a la liga mayor
Pero antes del premio, Carlos se enfrentó a un cambio: pasar de la liga juvenil a liga mayor.
Este proceso lo describe como un reto que combinó entrenamientos y partidos exigentes, pero lleno de aprendizaje.
“Fue un desafío porque es un gran salto pasar de juvenil a liga mayor en meses”, destaca Carlos.
El jugador comparte que su pase a los 14 Grandes fue resultado de su desempeño en la categoría juvenil y por su compromiso con la escuela para lograr mantener su beca para la universidad.
Asimismo, destaca que el desafío no solo fue deportivo, sino también implicó un ajuste académico, al ser la universidad más demandante.
“Los ojos van a estar en mí, pero la presión nunca se ha involucrado en mi juego”.
Las miradas sobre el mejor defensivo
La sorpresa del mensaje anunciando su reconocimiento adquirió un peso distinto en la presión de esta nueva temporada.
Yañez reconoce que las miradas estarán sobre él, las críticas no tardarán en llegar y saldrá a la cancha ya no como un rookie, sino como uno de los mejores defensivos de la ONEFA.
Esta temporada, el objetivo de Carlos es quedarse en los primeros lugares en su posición, además de buscar junto a su equipo el campeonato.
El esfuerzo doble de un estudiante-atleta
Fuera de la cancha, el jugador equilibra el deporte con sus estudios.
Carlos compartió que estudiar en una escuela como el Tec de Monterrey y obtener una beca por su desempeño deportivo fue algo que no llegó por casualidad, si no por su esfuerzo y trabajo.
“Al final del día eres un estudiante-atleta, el estudiante va primero y el atleta después”, afirma.
Para Carlos Yáñez, la persistencia ha sido la fórmula clave en su trayectoria deportiva y académica.
Aunque el Casco de Oro es un galardón que reconoce el desempeño individual en el futbol americano, detrás de él hay también un trasfondo académico importante.
“A veces uno piensa que no lo va a lograr, pero al final termina pasando, y eso es gracias al trabajo y la constancia”, destaca.
Un mensaje para los que sueñan en grande
Al momento de reflexionar sobre quienes hicieron posible este triunfo, Carlos otorga el reconocimiento a sus entrenadores, su pareja, sus compañeros y principalmente su familia, la cual ha estado presente en los momentos más importantes desde que comenzó a jugar a los 7 años.
Para quienes aspiran a llegar a la ONEFA, Carlos destaca el compromiso y constancia, asegura que el futbol americano abre numerosas puertas y brinda valiosas oportunidades académicas para forjar un mejor futuro profesional.
Aunque el Casco de Oro representa un hito de la temporada anterior, hoy su enfoque se traslada por completo al trabajo diario, centrado en fortalecer la línea defensiva para guiar a los Borregos CCM en su búsqueda por el campeonato nacional.
“Es ir paso a paso hasta el campeonato; lo individual vendrá después. Aun así, me motiva saber que ahora me van a ver como el Casco de Oro, no como un jugador más”, concluye.
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